En la misma mañana en la que Soraya Sáenz de Santamaría, exvicepresidenta del Gobierno, expresaba su “máximo respeto” por la decisión de la justicia alemana de entregar a Carles Puigdemont a España por malversación de fondos públicos y no por rebelión, el portavoz popular en el Parlamento europeo, Esteban González Pons, exigía al presidente Pedro Sánchez, “en nombre del PP”, que defienda “la dignidad” de España ante Alemania y suspenda el acuerdo de Schengen que permite la libre circulación de personas dentro de la UE.
“Hay que respetar a los tribunales españoles y a los alemanes, que son un modelo plenamente democrático como el nuestro. Lo importante es que ningún gobierno ha reconocido la independencia de Cataluña”, declaraba mientras Sáenz de Santamaría.
“España es un país tan importante como cualquier otro y debemos hacer aquello que haría Alemania si alguien hubiera intentado atentar contra su Constitución, se hubiera refugiado en España y España no se lo hubiera querido devolver. España vale tanto como Alemania”, insistía González Pons desde Bruselas. “Hoy es un día muy triste para el proceso de integración de la UE porque se ha demostrado que la euroorden no funciona y por tanto, en estas condiciones, el acuerdo de Schengen es un riesgo. Hoy ha quedado claro que si no confiamos los unos en los otros, no podemos quitar las fronteras. Levantamos las fronteras convencidos de que los demás confiarán y de que si algún delincuente se nos escapa, nos lo devolverán. Pero si resulta que hay algún país o algunos jueces de algún país que tienen un prejuicio hacia el nuestro y no confían en nosotros, debemos tener suficiente dignidad y orgullo como para decir que a este juego no jugamos”, añadió.
En un tono radicalmente distinto, la exvicepresidenta del Gobierno insistía en que Puigdemont “tendrá que rendir cuentas ante la justicia y explicar ante sus compañeros por qué él es diferente del resto”. En un acto de campaña en Canarias, Sáenz de Santamaría ha aprovechado también para recordar que la postura del Ejecutivo del PP ante el desafío independentista les había costado “bastantes disgustos”: “A mí me puso Torra una querella criminal”. En los últimos días, el otro aspirante a suceder a Rajoy, Pablo Casado, ha criticado su papel en Cataluña. Desde la candidatura de Sáenz de Santamaría le afearon que no se quejara cuando estaban en el Gobierno y lo haga ahora que se disputa el trono popular con la exvicepresidenta.
REUNIÓN CON COSPEDAL Y TRASPASO DE APOYOS A CASADO
Soraya Sáenz de Santamaría ha asegurado que ha tenido una reunión “muy cordial” con María Dolores de Cospedal, rival eliminada en la primera vuelta de las primarias, y que trata de cerrar un encuentro con Pablo Casado para hablar “largo y tendido” de qué es lo mejor para el PP. Según ella, que se retire y presentar una candidatura unitaria en el congreso de los próximos 20 y 21 de julio donde se elegirá al sucesor de Mariano Rajoy.
La exvicepresidenta está “muy satisfecha” del “tono” de su charla con Cospedal, aunque no quiso revelar nada sobre su contenido porque fue “una conversación privada”.
Mientras, la exministra de Agricultura Isabel García Tejerina, que apoyaba a Cospedal, arropa esta tarde a Casado en un acto de campaña en Valladolid. La candidatura del vicesecretario mantiene que muchos los apoyos de la secretaria general ahora están en su equipo. En la candidatura de Sáenz e Santamaría, sin embargo, sostienen que populares que antes votaron por Cospedal les han manifestado su intención de apoyar ahora a la vicepresidenta por ser la ganadora de la primera vuelta.






