No son pocos los alcaldes reelectos y sobre todos los nuevos, que asumirán el poder el próximo 1 de Octubre, que pasaron del gusto a la preocupación.
Aunque, están por iniciar el proceso de entrega-recepción para conocer los números, les han filtrado que los ayuntamientos están prácticamente quebrados, y la mayoría endeudados, hasta por cuatros trienios.
Aunado a ello, existen reclamos de la ASF, para que reembolsen dinero que envío la federación y que no se aplicó en obras y programas.
La realidad supera el optimismo de aquellos ediles, que prometieron resolver rezagos, pero ahora se encuentran con una realidad aplastante…No hay dinero; el poco que entra, se va en pagar deudas, gasto corriente y en cubrir observaciones por auditorias.
Sin duda, que a partir de Octubre, no serán pocos los alcaldes entrantes, que buscarán culpables por el saqueo que sufren los municipios, pero a sabiendas que eso los hará perder tiempo y no remediará nada. Otros, se tronarán los dedos porque no les dejarán recursos para el cierre de año.
Planes, proyectos, promesas, todo está en el aire, aún sin iniciar sus gestiones. Por ello, no son pocos los futuros ediles que andan como rezanderas de pueblo chico, con el Jesús en la boca, porque será milagroso, administrar ayuntamientos sin recursos.
Pero lo peor, es que les está abriendo los ojos, sobre todos los instrumentos de fiscalización que tienen encima y que los hará desistir, de traer la tesorería en la bolsa o de meter mano en la ‘caja de las galletas’, cómo se hace cotidianamente en las alcaldías, tanto que se acuñó este argot entre los munícipes.
Sin duda, que la ‘papa’ -alcaldía- que van a heredar los alcaldes, está demasiado caliente y no habrá rezo, ni buenas intenciones que la enfríe.






