‘La guillotina’ está montada y seguramente, peces gordos y muuuy gordos, aparecerán a merced del encapuchado que cuadra números para hacer justicia a más de 7 mil 42 pensionados, a quienes ex funcionarios de Eugenio Hernández Flores y Egidio Torre, les bolsearon sus pensiones.
Es cuestión de semanas para que la investigación, caiga en manos del fiscal anticorrupción. Al documentarse el desvío de 1,300 mdp; sólo en recursos que eran retenidos a los trabajadores a través de la Secretaría de Finanzas que no se reportaban al IPSSET, antes llamado UPYSSET, que aparece en la investigación como una de las ‘cajas chicas’ en los dos pasados sexenios.
Pero, la cosa no por ahí. Existen indicios que recursos del saqueado fondo de pensiones se metieron a la bolsa de valores, lógicamente que cuando hubo pérdidas, no se resarció y cuando hubo ganancias, no se reportaron, según, las cuentas hurgadas.
Las indagatorias, datan desde siete años atrás, aunque los directamente afectados serían 7 mil 42 pensionados, existen otras retenciones a 44 mil trabajadores en Aportaciones del Trabajador a la Caja de Ahorro (CAET), en servicios médicos del Issste, de la Secretaría de Salud, del Sartet y del Fartet. que no fueron reportados al IPSSET, organismo que requirió a la Secretaría de Finanzas esos recursos, y ahí, se empezó a destapar este bien maquinado desvío.
Seguramente que este espinoso asunto, no deja dormir tranquilos a los últimos dos ex Secretarios de finanzas.
Peor aún, cuando se asegura que el reparto de culpas, puede llegar hasta mero arriba, principalmente contra el inquilino del palacete de San Pedro en Monterrey, porque fue en su mandato, cuando -según las indagatorias- más recursos se retuvieron.
Pero no hay que olvidar, que aún la Auditoría Superior del Estado, reclama a la anterior administración, comprobar el gasto de 2.5 millones de pesos, que al igual que el fondo de pensiones nadie sabe, quién se los chingó…






