Jesús Nader Nasralla, es un personaje, de amistades efímeras, y de compromisos ralos.
Amigo de Fox, y de los hijos de Martha Saghún, -los polémicos Bribiesca Sahagún- pero también del ex gobernador caído en desgracia, Tomás Yarrington, con esas y otras alianzas inconfesables, recibió su primera oportunidad de ocupar un cargo de elección popular como diputado federal.
Al terminar su gris desempeño como legislador, intento sin éxito, ser alcalde de Tampico y se quedó en el camino. Pero no pasaría mucho tiempo y sin más méritos que su cercanía con Margarita Zavala, entonces primera dama del país, que llegó a la delegación del IMSS, en mayo de 2008 fue ahí, dónde el político que presumía ‘manos limpias’, empezó a cambiar la vocación pequeña de sus negocios, al descubrir ‘el pastelote’ presupuestal del Instituto.
Tanto fue, que se engolosinó , hasta que lo sacaron por la puerta de atrás.
Julián Sacramento entonces senador panista, fue el primero que puso ‘el dedo’ ante la PGR, por un presunto desvío millonario en el instituto, la querella, sólo llegó hasta el director Jurídico del IMSS, a quién Nader, le presumía su amistad y por quien no metió las manos cuando le achacaron todas las culpas.
Pero no paso mucho tiempo, cuando, Nader, no pudo evitar ser destituido e inhabilitado, tiempo después, debido a que autorizó una obra, en una Unidad de Medicina Familiar número 76 en Nuevo Laredo , la cual se construyó con materiales de ínfima calidad y sin cimentación, por lo cual la construcción, fue clausurada debido a que temían que se cayera en cualquier momento.
El castigo que recibió Nader fue mínimo, -inhabilitado sólo 2 años-.
Pese a ello, sus ‘amisto- sociedades’ con los Bribiseca Sahagún, han sido su principal sostén, para que vuelva a resurgir en la administración pública.
Luego de tener un paso efímero, en el área de administración en este gobierno, al poco tiempo resultó un elemento incómodo.
Por ello, se le ofreció la salida decorosa para buscar la alcaldía de Tampico, dónde para desgracia de la población porteña, se impuso.
Sus malquerientes, lo describen como un tipo de trato difícil, desleal y ambicioso.
Su gris trayectoria, es el presagio de lo que viene para la administración porteña.
Finalmente ‘Chuchin’, tiene una cuenta pendiente con el pueblo, que un día, le dio la espalda; por ello, nadie duda que los tampiqueños terminarán añorando a cualquiera de los peores alcaldes que hasta ahora han padecido.






