Ciudad de México.- México no sólo le ofrece a la Fórmula 1 la carrera más animada del año, también una que desde el punto de vista técnico supone una buena encrucijada, pues por un lado el aire es escaso y por otro tienes la recta más larga entre los trazados de la categoría.
A la altitud de la Ciudad de México (2,200 metros sobre el nivel del mar), el aire es menos denso que a nivel del mar, así que los autos tienen menos para enfriarse y para generar downforce, por lo que se debe trabajar a fondo para poner los bólidos en las mejores condiciones de carrera.
Si bien lo más lógico sería poner un kit aerodinámico de alta carga, esto generaría mucho arrastre en la recta, reduciendo la velocidad punta del auto y perdiendo valiosas milésimas. Así que la solución general es utilizar un paquete medio y endurecer un poco más la suspensión, para con ello ganar agarre mecánico en los sectores de curva, sin penalizar la velocidad máxima en la recta.
También las entradas de aire y los radiadores sufren modificaciones para aprovechar al máximo el aire que pasa por ellos para reducir la temperatura del monoplaza.
Pirelli eligió los tres neumáticos más suaves de su gama ya que considera que el asfalto mexicano es poco abrasivo, sin embargo la carga media aerodinámica hará que los equipos busquen agarre en las curvas en otros elementos y las llantas italianas ayudarán también a ello.
La guerra de estrategias nos brindará una carrera emocionante este domingo en México.






