Singapur.- La líder de Myanmar, Aung San Suu Kyi, rechazó el miércoles las críticas a su gobierno por el trato que da a los musulmanes rohinya.
El vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence, dijo a Suu Kyi que la violencia, que ha provocado el éxodo de más de 700.000 personas de la etnia minoritaria a Bangladesh desde agosto de 2017, “no tiene excusa”.
Pence señaló además que la detención y posterior condena a dos periodistas de la agencia Reuters en el país fue “profundamente preocupante” para millones de estadounidenses.
Los dos mandatarios se reunieron en un aparte de la cumbre anual de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN, por sus siglas en inglés) en Singapur. Pence dijo que el encuentro se celebró a petición de la líder birmana.
Por su parte, Suu Kyi declaró que solo Myanmar estaba en posición de explicar qué ocurrió y cómo ve las cosas, igual que los estadounidenses podrían entender mejor qué está ocurriendo en la nación del sudeste asiático.






