No son pocos los legisladores locales, que deben encomendarse constantemente a San Judas Tadeo, por ser el Santo de las Causas Perdidas.
Y no es para menos; la paradoja de los representantes que tienen la encomienda de hacer leyes, es que a decir de abogados y Ministros de la Corte, son los que menos saben de leyes.
Fortuna para la causa panista, -que son los más prolíficos y entusiastas hacedores de leyes por encargo, aunque sean contrarias a la Constitución y a otras leyes supremas- es que cuentan en la bancada contraria, con camiseta del PRI, a un abogado que está capitalizando su experiencia, para llevar agua a su molino, por lo que al enmendar la plana y corregir entuertos legales en comisiones y en el mismo pleno. Le ha dado a ganar reflectores gratuitamente a Alejandro Etienne Llano.
Cómo bien dice el refrán, en tierra de ciegos, el tuerto es rey.
Y aquí, valdría decir, que en tierra de ‘chimuelos’ , el que trae postizos, se come el mejor bocado.
Sin despeinarse, Etienne Llano, aparece como la estrella de la película legislativa donde las pifias a la hora de hacer leyes, matan de risa a los ministros de la Corte, que han expedido una docena de recursos de Inconstitucionalidad a pretendidas legislaciones locales que violando todo principio Constitucional.
Aunque algunos aseguran en descargo de la mayoría panista, que las pifias obedecen a su afán de congraciarse al aprobar cuanta ley les mandan, aunque estén mal armadas y sin sustento legal.
El hecho, es que hasta el más bisoño de los leguleyos, identificaría los errores que aparecen en las propuestas de ley, lo que exhibe la ignorancia de legisladores en esa materia.
Sin duda que por este hecho de elemental trascendencia, valdría la pena someter a nuestros legisladores a un buen curso básico de derecho Constitucional, porque de lo contrario, le seguirán engordando el caldo a Alejandro Etienne Llano, que decirlo así es mucho, considerando que es grisáceo en la grilla. Pero está ‘brillando’ al corregir tanta tarugada.






