Ya no representa a nada ni a nadie porque decidió salir del partido que le regaló la curul.
Llegó por una representación proporcional gracias a su ex partido, es decir, ya no representa a nadie.
Ahora se volvió más papista que el papa.
Buscó ser alcalde de Matamoros, también por la vía independiente, con la intención de polarizar el voto y favorecer a su jefe Carlos González García, que al final no le sirvió de nada, porque ni polarizó y sus votos no le representaron nada ni a él y mucho menos al panista.
Cuando era aliado de los tricolores llegó a vetar hasta una iniciativa de su partido cuando se lo ordenaron.
Hoy presentó una similar a la que había vetado años antes, pero fue porque se lo ordenaron en la Junta de Coordinación Política.
Cero críticas.
Cero cuestionamientos.
Es el clásico “levanta dedos” que dice que sí a todo lo que le indican sus jefes.
En las glosas de los informes ha resultado más papista que el papa y ha llenado de adulaciones en un plan lisonjero a los funcionarios que han ido a las comparecencias.
Muchas de ellas innecesarias.
Bueno, a uno de ellos hasta le dio gracias a Dios por haberlo hecho secretario y estar al frente de esa dependencia, ¡háganme el favor!
Se trata de Humberto Rangel Vallejo. Esta es su segunda vez que es diputado local. La primera lo hizo supliendo a Jesús González Macías del PVEM.
Por ese mismo partido llegó en esta ocasión a la curul plurinominal y, desde el principio, se le volteó al PRI, partido que en alianza con los ecologistas le otorgaron esa diputación.
Más adelante se volvió “independiente”, según él, aunque el término legal es “sin partido”, pero él no lo sabe.
Es improductivo.
Eso sí, llega a casi todas las sesiones, pero sólo ha servido para leer iniciativas que ya le mandan redactadas.
Se ha distinguido por ser servil y lambiscón a más no poder.
Es amable y cordial, sí, pero en trabajo legislativo queda mucho a deber. No es un diputado que vaya a dejar huella en esta legislatura que se ha distinguido por su enorme rezago y la falta de acuerdos.
Rangel es de esos diputados a los que les regalaron una curul y no sabe qué hacer con ella.
En este espacio editorial nos hemos manifestado por la continuidad de las diputaciones de representación proporcional, ya que la mayor parte de quienes ostentan ese cargo por esa vía, son productivos y dan una pluralidad y equilibrio.
Sin embargo, con legisladores como Rangel le dan al traste a ese precepto. Lo denigran y dejan mal parados a aquellos legisladores pluris que sí trabajan, que sí desquitan su salario; que sí le entienden a la labor parlamentaria; que sí aprovechan y que sí representan algo. Que sí hacen trabajo por el bien del estado y no por el bien de unos cuantos.
Ni hablar. Legisladores como Rangel son los que no deberían estar. Son los que desaprovechan esa intensa labor parlamentaria que pocos le entienden y le saben.
EN CINCO PALABRAS.- Y aparte cobra muy bien.
PUNTO FINAL.- “El poder es corrosivo, los lambiscones son peores”: Juárez.
Twitter: @Mauri_Zapata
Instagram: mauiricio_zapata





