Ciudad de México. Los integrantes de la Junta de Gobierno del Banco de México (BdeM) aseguraron que los factores internos fueron primordiales en la reciente inestabilidad de los mercados, y uno de ellos enfatizó que, en vez de aliviar las mayores tensiones de origen externo, varias de las acciones anunciadas por la próxima administración tuvieron un efecto contrario.
El mercado bursátil acumuló una caída de 10 por ciento y el peso registró una depreciación de 8.5 por ciento, y los bonos de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y de Petróleos Mexicanos (Pemex) también fueron afectados con un incremento en la prima de riesgo local.
Al darse a conocer la minuta de la reunión de la Junta de Gobierno del Banco de México, con motivo de la decisión de política monetaria, anunciada el 15 de noviembre de 2018, indicaron que el tipo de cambio registró una depreciación importante y un aumento en su volatilidad, las tasas de interés de mediano y largo plazo en moneda nacional y extranjera se incrementaron y los indicadores de riesgo soberano se deterioraron.
La mayoría sostuvo que entre los factores internos que afectaron a los mercados nacionales destacan el anuncio de la cancelación del proyecto del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM), la preocupación por el modelo de negocios de Pemex y la incertidumbre asociada a ciertos proyectos legislativos y el impacto de varias medidas, así como de algunos proyectos de gastos y de la incertidumbre de los mercados financieros sobre las finanzas públicas.
Todos los integrantes de la Junta de Gobierno del Banco de México resaltaron que en el tercer trimestre de 2018 la actividad económica en México repuntó, luego de la contracción registrada en el segundo trimestre del año.
La mayoría destacó que el impulso de la actividad económica provino de las exportaciones manufactureras y del consumo.
Al respecto, uno consideró que la trayectoria de la inversión representa una de las características más preocupantes de la composición del crecimiento en México. Profundizó sobre el hecho de que la inversión fija se ha mantenido prácticamente estancada desde la segunda mitad de 2015 y que, expresada como proporción del Producto Interno Bruto (PIB), registre en la actualidad niveles mínimos de los últimos 12 años.
Argumentó que lo anterior representa uno de los principales factores detrás del modesto crecimiento potencial de la economía, la cual estima se ubique en torno a 2.5 por ciento y que éste pudiera estar disminuyendo la debilidad que la inversión ha registrado.
La mayoría señaló que la inflación general se ubicó en 4.90 por ciento en octubre reflejando aún los incrementos registrados a partir del 6 de junio en los precios de los energéticos, principalmente los de la gasolina y del gas LP.
Todos los integrantes de la Junta de Gobierno consideran que el balance de riesgos para la trayectoria esperada de la inflación se ha deteriorado y muestra un importante sesgo a la alza en un entorno de marcada incertidumbre.
Otro miembro mencionó que posiblemente el balance de riesgos para el inflación esté en proceso de tornarse aún más adverso, advirtió.
Entre los factores externos, la mayoría mencionó la alta volatilidad registrada en los mercados financieros internacionales durante las últimas semanas. Al respecto, un miembro resaltó el sentimiento generalizado de aversión al riesgo en los mercados, así como el fortalecimiento del dólar.
El tipo de cambio registró una depreciación importante y un aumento en su volatilidad, las tasas de interés de mediano y largo plazo en moneda nacional y extranjera se incrementaron y los indicadores de riesgo soberano se deterioraron y la prima de riesgo local se incrementó sensiblemente.
La mayoría consideró que la confianza de los inversionistas en la economía se ha mermado como consecuencia de lo anterior.
Uno señaló qué hay incertidumbre en torno a los proyectos de infraestructura, el Estado derecho y el cumplimiento de compromisos contractuales adquiridos con anterioridad, en tanto que otros manifestaron las dudas sobre los fundamentos para la toma de decisiones de la nueva administración.
En este contexto, la mayoría destacó que las calificadoras de valores han manifestado preocupación en torno al manejo de las finanzas públicas y a la política energética del nuevo gobierno, lo que llevó a algunas de ellas a cambiar la perspectiva de deuda soberana del país a perspectiva negativa.
Un integrante argumentó que lo anterior ha impactado la posición competitiva del país ya que podría traducirse en un menor acceso a fuentes de financiamiento.
Inclusive, algunos apuntaron que inversionistas extranjeros han reducido su exposición de activos nacionales.
En torno a la votación sobre el incremento en las tasas de interés, Alejandro Díaz de León, Roberto del Cueto, Manuel Ramos Francia y Javier Eduardo Guzmán votaron a favor de aumentar la tasa de interés interbancaria a un día en un cuarto de punto porcentual a un nivel de 8 por ciento.
Irene Espinosa votó a favor de incrementar en medio punto la tasa a un día para ubicarla en un nivel de 8.25 por ciento.






