Ciudad Victoria, Tamaulipas.- La columna cívica Pedro J. Méndez dejó la zona citrícola e incursionó por primera vez a la capital de Tamaulipas con la marcha de zacatecas como fondo y con más de 150 personas en camionetas exigiendo la destitución del Delegado de la Policía Estatal en aquella región, Armando Reyes.
Los Alcaldes de cinco municipios, diputada y líderes de partidos, llegaron a protestar y les cerraron las puertas.
De Hidalgo, y los pueblos unidos de aquella región -Mainero,Villagrán,San Carlos,San Nicolás- llegaron montados en camionetas y anunciando el motivo de su llegada.
Eran dos las exigencias: La destitución del Delegado de la Policía y la liberación de Francisco López Villafranca, aquel candidato a la Alcaldía que ganó las elecciones estando encerrado en el penal acusado presuntamente por el delito de homicidio.
Fueron escoltados por una patrulla de la Policía Federal por carretera y entrando a la ciudad por elementos de la Policía Estatal.
Junto con los Presidentes Municipales de esa región y la Diputada Noemí Estrella Leal, los hombres y mujeres que han presumido la libertad y la tranquilidad, sin violencia y sin secuestros, llegaron primero a la Secretaría de Seguridad.
Pidieron hablar con el Secretario de Seguridad Pública Augusto Cruz. Los operadores de la Secretaría General de Gobierno, abrieron un espacio para una comitiva. Hubo disposición.

Quienes integraban la columna Pedro J Méndez, pedían entrar más de 7 integrantes. “No vamos hacer desorden, no vamos a gritar, solo le queremos decir al Contralmirante lo que están haciendo sus hombres allá”.
Con micrófono en mano, uno de los integrantes denunciaba lo que hacen los elementos de la Policía Estatal y los acusaron de estar ayudando a la delincuencia en aquella región.
Todos estaban apostados afuera de la Secretaría de Seguridad Pública, encima del camino a la interejidal.
La mayoría formados y en especial los líderes de los partidos políticos del PAN, PRI, PRD, Movimiento Ciudadano, Nueva Alianza y Morena, todos como una columna.
No hubo reunión en la SSP y decidieron irse al 77 Batallón de Infantería. Allí un elemento del ejército, el responsable de la seguridad, les recibió un documento donde se detallaron las denuncias de aquella región y le agradecieron su recepción.
Después salieron más elementos militares, les prometieron apoyo como a todos los mexicanos.
Hicieron lo mismo en la Procuraduría General de Justicia de Tamaulipas, se concentraron afuera de este edificio pero no lograr acceder e incluso, la Policía Ministerial y de Investigación se declaró en alerta.
Después remataron en el Congreso del Estado. Todos ingresaron y en la entrada principal del edificio gritaron !libertad¡. Se tomaron una foto y después se marcharon, con la promesa de regresar.






