Iba caminando como si nada.
Poca gente lo seguía. A lo lejos se escuchaban algunas voces perdidas pidiéndole que se pusiera a trabajar.
Por otro lado, otras burlándose de su imagen.
Faltó al protocolo. La ceremonia indicaba vestimenta forma (traje y corbata). Él no la cumplió, no sé si por necio o por falta de asesores competentes.
Muy altanero apenas concedió una entrevista con los reporteros que lo abordaron cuando iba entrando al recinto en donde se llevaría a cabo al evento que fue invitado.
Poco amable les dijo que no podía dar entrevistas porque esperaba al Gobernador.
Pero los reporteros insistieron.
El tema fue el nepotismo imperante en su administración municipal, luego de una investigación de la periodista Shalma Castillo para el periódico El Diario de Ciudad Victoria.
Contestó con otra pregunta y con una recomendación.
“¿Saben el significado de la palabra nepotismo?”, les inquirió.
Y añadió: “Ahí les encargo que lo lean”.
Según el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, nepotismo significa: Desmedida preferencia que algunos dan a sus parientes para las concesiones o empleos públicos.
Y eso es lo que sucede en su gobierno.
Pero además también existe el conflicto de intereses.
¿Sabrá el alcalde qué significa?
¿Sus caros asesores, lo sabrán y se lo habrán podido explicar?
Y es que Xicoténcatl González Uresti dijo que él no tenía la culpa de llamar a parientes de regidores o funcionarios, que si lo hacía era porque eran eficientes.
El conflicto de intereses es precisamente eso: llamar a familiares.
Es decir, no hagas cosas buenas que parezcan malas. No infrinjas la ley porque esto parece cierto favoritismo.
El novio de su hija es asesor y cobra casi 50 mil pesos.
¿Qué sabe ese muchacho de administración pública o imagen política para asesorar al Presidente Municipal de la Capital de Tamaulipas?
¿Acaso no hay más gente?
El asunto es que el edil quiso salirse por la tangente y su respuesta fue torpe.
Si tuviera asesores inteligente, pero sobre todo con conocimientos y experiencia, no le permitirían contestar eso en público.
Un empresario comentó en redes sociales que, por sus acciones, parecía el alcalde Xico no le tenía amor a Victoria.
A mí me parece que no es falta de cariño, sino un exceso de soberbia y torpeza.
El asunto es que hay conflicto de intereses en ese Ayuntamiento y las autoridades estatales y federales deben indagar al respecto.
No se puede quedar eso así como así.
Si el estatal no hace nada, su partido, el PAN, pagará las consecuencias este año en las elecciones del dos de junio.
Victoria no merece esto.
A esta Capital, más que un representante simpaticón, lo que le urge es un gobernante eficiente.
EN CINCO PALABRAS.- Si no puede, que renuncie.
PUNTO FINAL.- Parafraseando una canción de Alicia Villarreal: A Xico le quedó grande la yegua, y a Victoria, le faltó jinete.
Twitter: @Mauri_Zapata





