Ciudad Victoria, Tamaulipas.- A partir de este año, en Tamaulipas, se impondrá una pena de dos a ochos años de prisión, a todos los conductores que usando su equipo celular o cualquier otro dispositivo, hayan provocado en un accidente automovilístico, la muerte de otra persona.
Los Diputados en Tamaulipas acordaron empujar la iniciativa para condenar a quien usando el celular provoque un accidente y la muerte de alguien.
La iniciativa forma parte de una reforma al Código Penal en su artículo 318 que propone una adición y fue aprobado en la Comisión de Justicia para ser llevada al pleno de la próxima semana.
De acuerdo al documento que ya aparece en la página oficial del Congreso, se menciona que “quien a causa del uso de un celular o cualquier aparato de radiocomunicación provoque la muerte de una o más personas durante un accidente automovilístico, recibirá de dos a ocho años de prisión”.
Uno de los aspectos que los Legisladores consideraron en su reforma, es que la sanción no se aplicará cuando el chofer de un vehículo automotriz, “use el celular con el dispositivo de manos libres”.
Sin embargo, cuando se registre un accidente y “la persona” o “las personas” resultan lesionadas, la sentencia será de dos a seis años de prisión y cuando el resultado sea solamente de daños materiales, el castigo será de dos a cuatro años.
“Los accidentes viales representan la primera causa de muerte entre niños y jóvenes de 5 a 29 años, y la segunda de discapacidad permanente. Y lamentablemente, es el primer motivo de orfandad”, se destaca.
Según información de la Cruz Roja Mexicana, la distracción al conducir desplazó en índice de accidentes a los ocasionados por los efectos del alcohol.
Entre los distintos tipos de distracción que existen en la actualidad, el más común es por usar el teléfono celular o cualquier otro tipo de método de comunicación, principalmente por escribir mensajes de texto.
Se añade que utilizar el teléfono celular mientras se conduce aumenta hasta cuatro veces el riesgo de estar involucrado en un accidente, mientras que los que escriben mensajes aumenta hasta 23 veces más el riesgo a comparación de alguien que no lo hace.






