Arrancaron las campañas y a partir de hoy desayunaremos, comeremos y cenaremos política.
Escucharemos todos los días y todo el día los espantosos spots de partidos y candidatos.
Veremos en las redes sociales fotos y textos alusivos a los abanderados y sus siglas.
Observaremos los hashtag con frases o acciones alusivas a los candidatos; decenas de bots; cuentas nuevas con nombres como “amigos de…”; “jóvenes con…”, etcétera.
Son días de intensidad, de mucha actividad, de ver a chicos con música en las calles pegando calcas. De brigadas de candidatos en las principales arterias bailando y promocionando a su “gallo”.
Las campañas en los últimos años han sido, más que alegres y coloridas, de fastidio. La gente termina harta y casi nunca promueven el voto, al contrario.
En fin, así serán los próximos 45 días.
Pero, ¿cómo empezaron?
Vayamos partido por partido…
El PAN.- Fueron los que más ruido hicieron. Los que más color metieron y los que más gente acarr… digo, juntaron en sus inicios proselitistas. Se muestran confiados y muy optimistas. Se ve que por dinero no pararán, es decir, que no escatimarán recursos dentro del marco legal.
Los discursos son en el sentido de destacar las cosas buenas que ha hecho el gobierno estatal, al menos así ha sido en el primer día de campañas.
Acción Nacional, en general, inició bien, se ven fuertes la mayoría de los candidatos, pero con un defecto: muy confiados, y eso les podría afectar al final de la campaña.
EL PRI.- Comenzaron muy discretos, sin tanto aspaviento y con poco apoyo. No fue como aquellos inicios de antaño llenos de gente, música y color. Fue de bajo perfil.
Sus candidatos traen la guardia abajo y le apuestan a lo bueno que hicieron durante el tiempo que gobernaron en Tamaulipas; ese será su estandarte.
No han sabido aprovechar los errores de los gobiernos estatal y federal para jalar agua a su molino. Como oposición no han sabido ser fuertes, pero quizás, en el transcurso de la campaña pueden endurecer el discurso y sacarle jugo a la coyuntura.
PRD.- Pues poco se suoo de ellos. Si en la elección pasada fueron grises, ahora están peor.
PVEM.- Al menos en comunicación interna mandaron boletínes con información de lo que hicieron sus abanderados, pero no nos dieron a conocer cuál es su discurso ni su propuesta legislativa, sólo que saludaron a la gente y que los recibieron muy bien, como si eso fuera determinante para votar por alguno de ellos.
PT.- A este partido político no les alcanza ni para enviar algún comunicado o al menos una paginita de redes sociales. Nada se supo de ellos.
MC.- Los anaranjados poco hicieron, pero fueron los únicos que informaron sobre una propuesta parlamentaria. Sobre sus acciones sólo de uno o dos candidatos se supo, del resto nada.
Morena.- Los del partido del presidente López Obrador a eso le apuestan, a su personalidad y popularidad. No hay propuesta legislativa, fueron alegres en su inicio, pero todo en torno al los logros (si es que hay) del gobierno federal.
Su señal es hacer el número cuatro con los dedos, que se supone significa “Cuarta Transformación”, y ese es su bandera de campaña. No nos han ofrecido gran cosa. Lo que sí es un hecho es que por sí solos, los candidatos morenistas no la van hacer.
Y es que la mayoría llevaron invitados a sus eventos, para darles fuerza y personalidad. En realidad Morena, no parece muy fuerte, pero eso lo sabremos hasta el dos de junio luego del desarrollo de las campañas.
En fin, así las cosas en este arranque que promete ser una campaña sucia, llena de dimes y diretes. Sucias y con poca propuesta.
Ya veremos cómo se desarrollan.
EN CINCO PALABRAS.- Aún no empieza lo bueno.
PUNTO FINAL.- Si amas a alguien déjalo libre, si regresa es que es candidato y quiere tu voto.
Twitter: @Mauri_Zapata





