Pocos se han dado cuenta, que 246 candidatos, buscan 36 diputaciones del Congreso Estatal, porque así de frías, disparejas y desangeladas están las campañas.
Pese a la importancia de la elección, dónde se juega la gobernabilidad del Estado y la sucesión. Partidos y candidatos, no prenden el interés ciudadano.
Aunado a ello, el proceso está muy marcado de inicio por la desigualdad; sólo 3 partidos tienen recursos para hacer campañas aceptables -PRI,PAN Y MORENA-. El resto, -PRD,PT,PVEM y PMC- están en la indigencia, con apenas 835 mil pesos, para gastos de proselitismo.
Pero lo que más cala, es el desinterés de la ciudadanía.
Está muy fresca la referencia en el caso de Victoria, de un candidato a alcalde que hizo campaña a caballo y que ahora, ni podría arriesgarse a sacar su cuaco, por miedo que se quiebre una pata, en uno de tantos baches que hay en la ciudad.
Y lo peor, prometió resolver el problema del agua, y ahora son más los Victorenses que no tienen agua, ni pa’ lavarse los entresijos.
Este botón decepcionante de muestra, se repite en la mayoría de los municipios y distritos del Estado.
Pero las peores referencias -que tiene la ciudadanía- es de los diputados actuales, que fueron a pedir el voto y desde entonces no regresaron a sus distritos. O peor, aún, nadie sabe quiénes son, por su mediocre desempeño en el Congreso.
Esta es la razón, por la cual a pocos o nadie, le interesa participar en las campañas, aunado a que ha sido pobre el trabajo de partidos y candidatos.
Vale decir que de 246 que buscan las 22 diputaciones de mayoría y 14 plurinominales; 122 son mujeres y 124 son hombres, la mayoría de ellos; desconocidos, anodinos, y no pocos con mala reputación política.
Lo preocupante es que la ciudadanía, ya no oculta su hartazgo hacia campañas y candidatos, tanto, que autoridades ya registran desencuentros de ciudadanos – cara a cara – con aspirantes. Pero lo peor ocurre en redes sociales, dónde se exponencía el rechazo y los ataques.
Esto denota, que ‘el horno no está para bollos’, y que la ciudadanía está harta de tanta politiquería, por ello el desinterés en participar en un proceso, que arrancó con un tufo a ‘anonimato’…






