Ciudad Victoria, Tamaulipas.- Con la aprobación de la reforma Constitucional que obliga la paridad de género en el servicio público, las Consejeras Electorales lo calificaron como un “hecho histórico”, porque en el caso de Tamaulipas, se está avanzando de forma “forzada” en los diferentes órdenes de gobierno, poderes y partidos políticos.
Destacan reforma del Senado de la República para dar paridad de género en el servicio público.
Tanto Nohemí Argüello Sosa como la Consejera Deborah González Díaz, señalaron que los espacios ganados con este tema, han sido forzados y no por voluntad de los actores políticos o del servicio público.
Para Nohemí Argüello Sosa, Presidenta de la Comisión de Igualdad de Género, dijo que sea enviado un mensaje claro sobre el impulso que hay para tener un empoderamiento de ambos géneros de manera igualitaria.
“Es un gran mensaje el que las nuevas generaciones, puedan convivir con un contexto distinto y donde se visualizarán a hombres y mujeres donde se tomen decisiones”.
Pero en el caso de Tamaulipas, aún falta ampliar ese contexto, porque si bien esta reforma Constitucional, que ordena la asignación de cargos públicos en los tres órdenes de gobierno con visión de paridad de género, así como en los poderes del Estado y cargos municipales, también es verdad que hay un proceso lento en la materia.
“Esto ha sido una forma de hacer una transformación cultural un tanto, como no tan voluntaria, nació un poco forzado y no solo en Tamaulipas, porque han existido estrategias de los partidos para evitar que mujeres lleguen a los cargos o las obligan renunciar”.
En tanto la Consejera Deborah González Díaz, si bien es una decisión de celebrarse en favor de las mujeres, en el caso de Tamaulipas se está abonando en la materia de paridad pero falta que sea pleno para alcanzar la paridad.
“Es necesario dar ese extra para efecto de poder lograr la igualdad de oportunidades”.
Reconocieron que en el contexto en el que estamos, no es lo más paritario que existe pero hay acuerdos en materia electoral que, han obligado a los partidos no solo a postular el 50 por ciento de candidatos de un solo género, ahora también a conformarlo.






