Una lectura de Morena, sobre los resultados electorales, es que no están perdidos del todo, porque tendrán al menos 10 diputados locales en el Congreso Estado, pero perdieron en votos comparados con el 2018.
Son autocríticos y si bien, dicen que solo votó el 33% de los electores, la verdad es que tampoco sus militantes y simpatizantes salieron a votar por ellos.
Ven los pro y los contra. De los 57 mil 126 votos que obtuvieron en la elección de diputados en la elección del 2016, pasaron a 239 mil 442 votos en la elección del 2 de junio de acuerdo al PREP.
Aún más, de los 614 mil 471 votos que el PAN obtuvo en esa misma elección de diputados pero en el 2016, hoy obtuvo 418 mil 437 votos.
Morena, señala que ahí está identificada la derrota de Acción Nacional y dirigentes como Marcos Cruz Martínez del CEN se preguntan: ¿Quién perdió entonces?
Pero luego regresan al 2018 y ven que de los 786 mil 210 votos que AMLO obtuvo en Tamaulipas apenas en julio del 2018, no salieron a votar 546 mil 768 ciudadanos a favor de Morena.
Corrigen en la percepción: El abstencionismo fue el que ganó.
El hecho de que Andrés Manuel López Obrador no estuviera en las boletas, hoy es un efecto que padece Morena.
Se confiaron, porque esperan arrastrar esa imagen los ayudaría en las urnas y hasta las mismas políticas Republicanas que se están emprendiendo, pero no fue así.
Por encima de que los candidatos de Morena, no tenía un impacto ciudadano antes de las designaciones ni después de ellas, el partido decidió gastar más en cuidar la elección que en las campañas de sus gallos.
Si hubo fraude, no lo vieron a pesar de tener vigiladas las casillas al 100% y dejaron sin dinero a sus candidatos.
Lo mejor que reconocen es que la ‘tropa’ está desordenada, no hubo quien organizará una estructura, cada distrito hizo su organización como mejor les dio a entender y partido los abandonó.
Tanto el Comité Nacional como Estado, se dejaron llevar por la idea de que vendría el voto ciudadano a llevarlos al triunfo y no pasó.
El 3 de junio, se dieron cuenta que era una elección de estructura y no la tenían y ahora ya piensan en ella.
Una parte de los responsables son los Senadores, Diputados Federales, Presidentes Municipales de Morena.
El ejemplo más evidente de traición es el de Adrián Oseguera en Ciudad Madero. Al interior de Morena, saben que el Alcalde de Ciudad Madero se molestó por no imponer sus candidatos y decidió cobrarle la factura al CEN de Morena y al Presidente Andrés Manuel López Obrador.
Oseguera, operó a favor con los candidatos del PT y Movimiento Ciudadano en el sur fue Tamaulipas, porque él los puso y dejó a la gran mayoría de los candidatos de Morena sin protección.
El Alcalde de Ciudad Madero, cobró así su factura y esos cobros los anotaron ayer, en una evaluación que la dirigencia nacional de Morena, puso en marcha.






