Ciudad de México.- El presidente Andrés Manuel López Obrador consideró que el triunfo de la reacción es “moralmente imposible… están moralmente derrotados”. Afortunadamente, sostuvo “los que se oponen al cambio viven aturdidos y molestos, pero la mayoría de los mexicanos apoyan la transformación y están feliz, feliz, feliz. Los empresarios están cooperando con mayor compromiso social”.
Señala además que Progreso sin justicia lleva a inequidad y conflicto social
Están “nerviosos, incluso fuera de quicio y toco madera para que no se arme un grupo como los reaccionarios de otros tiempos… Lo digo con respeto, no quiero que se entienda como prepotencia o burla… están moralmente derrotados”, resaltó.
Al concluir su informe de gobierno, consideró que “con lo conseguido en apenas nueve meses bastaría para demostrar que no estamos viviendo un mero cambio de gobierno, sino un cambio de régimen, y esto no será más de lo mismo, por el contrario, está en marcha una regeneración de la vida pública”.
Señaló que en lo que va de su sexenio “es mucho lo alcanzado en los ideales de honestidad, justicia, legalidad y democracia”.
Sostuvo que en este tiempo han soplado buenos vientos y “estamos llevando a la práctica una transformación profunda con poca oposición… no queremos que desaparezcan las protestas”.
Progreso con justicia
Al rendir lo que se denominó oficialmente el tercer informe al pueblo de México, el presidente Andrés Manuel López Obrador aseveró que el fracaso de la política neoliberal obedeció en gran medida a la visión que pretende crear la riqueza sin atender a la distribución. “Es claro que progreso sin justicia, porque pasa por alto que la acumulación de riqueza sin procurar distribución, produce desigualdad y graves conflictos sociales”.
En el Patio de Honor de Palacio Nacional subrayó, además, que la premisa de gobierno es austeridad y honestidad, por ello, aseveró, al emprender el combate al robo de combustible se ha logrado reducir en 94 por ciento su incidencia, lo que permitirá ahorrar 50 mil millones de pesos.
En su informe ante 500 invitados especiales también destacó la importancia de haber alcanzado un acuerdo con Estados Unidos en materia migratoria para evitar una crisis económica y social. Subrayó que en paralelo se ha impulsado acuerdo con los países que integran el triángulo norte de Centroamérica para promover el desarrollo económico y el bienestar social para desalentar la migración forzada.
Reconocía que el acuerdo implica que México deberá ser más estricto en la aplicación de las leyes migratorias, pero, según aseguró, su instrumentación se realizará con pleno apego al respeto de los derechos humanos.
En este marco, López Obrador condenó de nueva cuenta los crímenes de odio motivados por la xenofobia, como el que ocurrió en El Paso Texas. “Expresamos de nuevo condolencias a los familiares de las víctimas del asesinato colectivo en El Paso. Reiteramos nuestra condena a ese crimen de odio, motivado por racismo y xenofobia, exigencia del más severo castigo a este crimen abominable”.
Al abundar en el ámbito económico, enfatizó en la emisión del decreto que puso fin al trato desigual en materia fiscal al cancelar la condonación del pago de impuestos, mecanismo mediante el cual 108 grandes empresas se beneficiaron de las condonaciones por un monto de 213 mil millones de pesos en los últimos años.
Más adelante, López Obrador enfatizó en la importancia del combate a la corrupción como eje central de su gobierno, porque “nada ha dañado más a México que la deshonestidad de los gobernantes, porque es causa principal de desigualdad económica y social, así como de la inseguridad y la violencia que padecemos. Por eso, si me piden que exprese en una frase cuál es el plan del nuevo gobierno es acabar con la corrupción y la impunidad”.






