El pasado 23 de noviembre, un trágico accidente automovilístico en el Nueve Hidalgo, en pleno “corazón” de Ciudad Victoria , cobró la vida de dos jovencitos. Los peritajes revelaron que las víctimas andaban bajo los influjos del alcohol. Esa fue la causa de los lamentables hechos.
A raíz de esa tragedia, que formó parte de una racha de accidentes viales provocados por conductores ebrios, las autoridades de Tránsito decidieron intensificar los operativos anti alcohol y elevar hasta 12 mil pesos las multas por conducir en estado de ebriedad.
Resulta, sin embargo, que luego del anuncio, un buen número de ciudadanos se ha venido manifestando en contra de la medida. Para muchos resulta una exageración el cobro de 12 mil pesos y acusan a la autoridad de perseguir un fin recaudatorio y no preventivo.
El tema bien merece una reflexión porque , por un lado nos quejamos y nos lamentamos de tanto accidente automovilístico ocasionado por irresponsables que acostumbran convertir sus vehículos en cantinas ambulantes, y por el otro protestamos cuando la autoridad se decide a adoptar medidas al respecto.
Ante ello, bien vale preguntarnos: ¿Qué es preferible? ¿Qué la autoridad vial haga uso del extremo legal en la sanción económica a los infractores, o seguir lamentándonos de tragedias automovilísticas en las que, incluso, muchas veces las víctimas son personas inocentes?
La verdad, la vía más rápida y eficiente para inhibir las conductas dañinas que aquejan a la sociedad es golpeando el bolsillo de los conductores.
Le puedo garantizar que alguien que se vea obligado a pagar una multa de 12 mil pesos por conducir en estado de ebriedad, le pensará dos veces antes de reincidir. Pocos se atreverán a exponerse a una segunda sanción.
En otros países, como nuestro vecino del norte, el alto cumplimiento de las normas se debe , en parte a la cultura ciudadana de respeto a la ley pero sobre todo al temor que representa el alto monto de las sanciones.
Bajo ese escenario, me parece que en vez de seguir quejándonos de lo exagerado de las multas debemos asumir nuestra responsabilidad como ciudadanos, y dejar de poner en riesgo la vida de inocentes y la propia al combinar el volante con el alcohol.
Si no queremos vernos agobiados por una multa estratosférica lo único que tenemos que hacer es respetar la ley. Tan sencillo como eso.
Dejemos que la autoridad haga su tarea y nosotros hagamos la propia. Si no lo hacemos así, la autoridad estará en todo su derecho de cuestionarnos con un : ¿Quién los entiende?.
EL RESTO.
SACUDIDA.- Hacia dentro del Poder Judicial Federal , muchos, sobre todo Magistrados y Jueces, traen los nervios a flor de piel.
Después del cese de un Magistrado de Querétaro y la suspensión de otro comisionado en Ciudad Victoria, acusados, el primero por hostigamiento sexual y el segundo por nepotismo, se prevé que vengan en cascada más destituciones.
Es así, nos dicen, porque en el Décimo Noveno Circuito del Poder Judicial con sede en Tamaulipas, igual que en el resto de los distritos, el acoso y hostigamiento sexual y el nepotismo fueron una constante durante muchos años.
Habrá entonces que esperar sorpresas.
EN SUS MARCAS.- Todavía se ve lejos el 2021, pero entre los panistas ya se andan cruzando apuestas sobre quien disputará la candidatura para suceder a Xicoténcatl González Uresti, el peor Alcalde que ha tenido Victoria.
Tres son los punteros en la lista de prospectos. Por lo menos son los más vistos: Pilar Gómez Leal, Alvaro Barrientos Barrón y Arturo Soto Alemán.
Como quiera que sea, el reto de asumir la Presidencia Municipal capitalina no será tan complicado después de la pésima administración del doctor González Uresti.
La vara quedará muy baja.
ASI ANDAN LAS COSAS.





