Los diputados locales regresaron este miércoles a sus curules. Inician un segundo periodo ordinario de sesiones que terminará el 30 de junio próximo.
Será la segunda oportunidad que tienen para revertir la decepción que causaron en su estreno como legisladores.
Vale recordar que el periodo de ejercicio de la Sexagésima Cuarta Legislatura será de solamente dos años, por lo que los periodos ordinarios de sesiones serán cuatro. El que comenzó este miércoles es el segundo.
En ese entendido, los 36 diputados locales tienen frente a sí la ocasión propicia para lograr algo que sus antecesores no han conseguido: dignificar la imagen del diputado.
Es algo que debe estar en el primer lugar de la agenda legislativa porque la figura del diputado es una de las más desacreditadas socialmente. La población lo sigue identificando como un político que sólo busca el beneficio propio, cuyo trabajo se limita a levantar la mano para aprobar o desaprobar lo que le ordenan. Se le ve prácticamente como un empleado del Gobernador en turno.
La sociedad ve también al diputado como aquel que solo hace show en la tribuna, que grita , insulta, y en ocasiones hasta golpea a sus compañeros para salir en los medios.
Por supuesto que el legislador es identificado además como un ser ambicioso que utiliza su curul como escalón para ir ascendiendo en la escalera del poder político. Apenas asumen su cargo y ya están pensando en buscar una posición más alta.
En lo último que piensan , porque es lo que menos les importa , es en el interés de quienes votaron por ellos para que llegaran a la legislatura.
Por eso le digo que los actuales legisladores tienen frente a si una gran oportunidad de trabajar en desterrar de la memoria colectiva ese prototipo del diputado.
Y la verdad no parece tan complicado. Basta con que se decidan a trabajar en ello.
No les implicaría mucho esfuerzo, por ejemplo, dedicarle unas cuantas horas a leer la Ley sobre la Organización y Funcionamiento Internos del Congreso del Estado, para que al menos sepan cuáles son sus facultades, obligaciones y derechos como diputados.
Desde luego eso también les daría la oportunidad de conocer la diferencia entre una iniciativa con sentido social y con real valor, y un simple punto de acuerdo para exhortar a alguna instancia de Gobierno.
En suma, hoy los 36 Diputados que integran la Sexagésima Cuarta Legislatura tienen la gran oportunidad de congraciarse con la sociedad porque en su primer periodo ordinario de sesiones quedaron a deber. Esperemos que la aprovechen.
EL RESTO.
SE BUSCAN COMISIONADOS.- La próxima semana inicia formalmente la rebatinga por uno de los tres asientos en el Pleno del Instituto de Transparencia y Acceso a la Información Pública de Tamaulipas (Itait).
Hay una lista de 22 profesionistas que aspiran a convertirse en Comisionados del órgano garante de la transparencia y del derecho a la información.
Entre lunes y martes todos ellos desfilarán ante la Comisión de Transparencia del Congreso del Estado, para el procedimiento legislativo que concluirá con la elección de quienes suplirán a Juan Carlos López Aceves, Rosalinda Salinas Treviño y Roberto Arreola Loperena.
En estos casos siempre surge la duda: ¿la competencia será en serio o ya está definido quienes serán los ganadores?.
GANÓ EL INE.- José de Jesús Ramos Charre será el presidente del Instituto Electoral de Tamaulipas (Ietam).
Solo falta que su designación sea avalada por el Consejo General del Instituto Nacional Electoral (Ine), lo cual es simple protocolo porque la decisión ya está tomada.
El hecho deja claro que el INE sigue llevando mano en el proceso de designación de los Consejeros Estatales. Nuevamente elige a uno de los suyos para el cargo.
Anteriormente hizo lo mismo con Miguel Angel Chávez García, quien en un proceso similar , recibió la designación.
Ante tal situación surgen dudas sobre la objetividad de los Consejeros nacionales que dirigen el proceso de designación. Qué casualidad que siempre los mejores son aquellos que trabajan para el INE.
ASÍ ANDAN LAS COSAS.






