A partir de hoy faltan 28 meses y 15 días para que los tamaulipecos vayamos a las urnas a elegir un nuevo Gobernador.
El primer domingo de junio del 2022 se ve lejano, e incluso todavía habrá que desahogar la elección del 2021 en que serán renovados la legislatura del Congreso del Estado y los 43 Ayuntamientos, pero en Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) la disputa por la candidatura para la gubernatura ya inicio.
Así son de intensos en el partido del presidente Andrés Manuel López Obrador. Como sucede a la mayoría de los políticos, la ambición por el poder les nubla el razonamiento y los lleva a despropósitos que todos ven menos ellos.
Los contendientes están demasiado vistos porque ni siquiera guardan las formas: Héctor Garza González, jefe de la unidad administrativa de la Secretaría de Educación Pública (Sep); Rodolfo González Valderrama, director de Radio Televisión y Cinematografía (RTC); Américo Villarreal Anaya, Senador; y José Ramón Gómez Leal, Coordinador de programas federales en la entidad.
Cada quien a su modo y en su territorio, los cuatro morenistas vienen desplegando un intenso activismo político. Aprovechan su privilegiada posición en el poder público para encabezar eventos públicos o reuniones con diversos sectores sociales, en un evidente afán de ir allanándose el camino hacia la conquista de la candidatura.
Sin embargo, cabe preguntarse: ¿Tiene realmente posibilidades Morena de ganar la gubernatura en Tamaulipas? ¿Usted se imagina un escenario político con Morena al frente del Gobierno del Estado? ¿Cada uno de ellos cuenta con méritos y posibilidades como para ganar la gubernatura?.
Es complicado responder a las interrogantes, sobre todo porque ya se sabe que son los escenarios y las coyunturas políticas de la época o el momento los factores decisivos en el resultado de una elección.
Bajo esa teoría, si la elección fuera en estos momentos, Morena no tendría ninguna posibilidad de arrebatarle al PAN la gubernatura. Esa es la triste realidad para los cuatro que ambicionan convertirse en los próximos inquilinos de la principal oficina del Palacio de Gobierno.
No obstante, están en su derecho de construir sus fantasías.
EL RESTO.
RECIBEN LINEA.- El presidente del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Edgar Melhem, se reunió ayer con sus tres diputados locales en un conocido restaurante capitalino.
Durante casi dos horas, Yahleel Abdalá Carmona, Florentino Sáenz Cobos y Olga Garza Rodríguez, recibieron instrucciones de su Presidente estatal acerca de los temas que deberá incluir la agenda legislativa para el nuevo periodo ordinario de sesiones de la 64 legislatura.
Ninguno aceptó compartir información de los acuerdos a que llegaron, pero si el PRI quiere colocarse nuevamente en el ánimo de los tamaulipecos tendrá que mejorar su desempeño como oposición.
En ese entendido, los diputados tricolores tendrán que ser más aguerridos y entrones a la hora de subir a la tribuna. En la fase final del anterior periodo ordinario de sesiones lo fueron, pero les falta mucho.
DE DIPUTADO A COMISIONADO.- El exdiputado Humberto Rangel Vallejo busca convertirse en Comisionado del Instituto de Transparencia y Acceso a la Información Pública de Tamaulipas (Itait).
Es uno de los 22 profesionistas que competirán para el cargo. Son tres los asientos disponibles en el Itait. El 20 de enero, a las 18:30 horas, comparecerá ante la Comisión de Transparencia y Acceso a la Información Pública, para intentar convencer a los diputados de que merece ser Comisionado.
La realidad, sin embargo, es que Rangel Vallejo no tiene experiencia en la materia. Su actividad primaria es como empresario en el ramo de la telefonía móvil. Es dueño de pequeños negocios de venta de celulares.
No obstante, habría que decir que si se registró para competir ha de ser por algo. Hasta octubre pasado fue diputado y por lo tanto sabe que en esos concursos no gana el que más sabe o el que mejor preparado está.
ASI ANDAN LAS COSAS.






