En el diferendo entre los Gobiernos federal y estatal por el Instituto de Salud para el Bienestar (Insabi), pareciera que quienes saldremos ganando seremos los ciudadanos.
Y es que si Tamaulipas mantiene su postura de no adherirse al Insabi, para hacerse cargo de su propio sistema de salud, entonces se abrirá una especie de competencia en la que, uno y otro Gobierno tendrán que demostrar que su decisión fue la mejor.
El Gobierno estatal tendrá que apurarse en hacer bien las cosas para demostrarle al presidente, Andrés Manuel López Obrador, que tuvo razón en rechazar al Instituto.
De hecho, así lo ve también el propio López Obrador. En una gira por Guanajuato, realizada este sábado reciente, dijo que es mejor que algunos Estados no aceptaran adherirse al Insabi .
“Y es hasta mejor así, que algunos Estados no hayan aceptado, que voluntariamente hayan dicho que su sistema de salud es eficiente y nosotros vamos a seguir manejando nuestro sector salud. ¿Saben porque es bueno? Porque es como la democracia y vamos a ver quién es quién” expresó.
Y sí. A los ciudadanos nos conviene que se genere esa especie de competencia intergobiernos.
Esperemos que en ese apuro de uno y otro Gobierno por demostrar que no se equivocaron , por fin mejoren los servicios médicos en los hospitales públicos.
Eso es lo que queremos: que se nos garanticen servicios de calidad en los nosocomios. Y le hablo de todos, de los estatales y federales. Los del IMSS e ISSSTE dan miedo.
Queremos que se ponga fin al viacrucis al que se enfrenta todo usuario de los servicios de salud públicos.
Porque no solamente se trata del desabasto de medicamentos. Por absurdo que se vea, ese es el menor de los males porque finalmente el paciente puede adquirirlos de alguna manera.
Lo que preocupa e indigna son las condiciones en que operan los hospitales. Las carencias son abundantes. Muchas cirugías se están aplazando por esa causa y las citas con especialistas se programan hasta con tres y seis meses de distancia, poniendo en riesgo la vida de los pacientes.
“No hay ni curitas”, nos comentó recientemente un médico amigo que trabaja en un hospital victorense.
Esa es la triste realidad del sistema de salud. La niegan los funcionarios del Gobierno y los directivos de los hospitales, pero la confirman muchos de los médicos y enfermeras y los mismos pacientes.
Basta recorrer cualquier hospital público para conocer el drama al que se enfrentan diariamente los usuarios.
Por todo ello, insisto, hagamos votos para que el diferendo entre los Gobiernos resulte bueno para la sociedad. Ojalá que dentro de pocos meses estemos hablando de que la pesadilla hospitalaria terminó.
EL RESTO.
¿POR QUÉ EL SILENCIO?.- La pregunta es para la organizaciones empresariales del país, principalmente para las del sector comercio y turismo.
No tiene sentido tanto silencio frente al anuncio del presidente Andrés Manuel López Obrador, sobre su decisión de ponerle fin a los llamados “puentes”, como coloquialmente conocemos esos fines de semana largos con motivo de un día marcado por la ley como inhábil laboralmente.
El argumento del mandatario es que debido a los “puentes” se ha agravado el desconocimiento de la historia del país , y por ello buscará que en adelante las fechas históricas se celebren puntualmente en sus días.
A pesar de lo absurdo del pretexto presidencial y de los inevitables perjuicios económicos para el país, los empresarios hacen como que no ven y no oyen, lo cual nos obliga a formular otra pregunta: ¿Es por temor o porque están “maiceados”?
Es el sector empresarial el único que puede contener las ocurrencias presidenciales, pero sospechosamente se queda callado.
APLAUDIBLE.- La decisión del Gobierno del Estado de retirarle las camionetas blindadas y los guardaespaldas a la mayoría de funcionarios de primer nivel es aplaudible por todos lados.
Desde luego que hay algunos Secretarios y Subsecretarios , que por la naturaleza de su tarea—el Secretario de Seguridad Pública, es uno de ellos—requiere de medidas especiales de protección personal, pero hay otros que gozaban de ese beneficio por simple protagonismo.
Hay, por ejemplo, algunos directores administrativos que se mueven en Suburban blindadas y tienen un séquito de guardaespaldas que los acompañan a todos lados. Ya les daremos detalles.
ASÍ ANDAN LAS COSAS.





