El desprestigio que padecen los políticos es inobjetable. Desde hace muchos años la sociedad los asocia con la mentira, con la desconfianza, y además los considera incompetentes e incapaces.
Ese desprestigio se hace más notorio ahora en que nos enfrentamos a una de las peores contingencias de salud por el brote del covid-19.
Por esa razón, muchos ciudadanos están reaccionando con enojo e indignación cuando ven a Alcaldes, Diputados, Regidores, Síndicos o dirigentes partidistas, presuntamente haciendo tareas de apoyo a la ciudadanía.
Muy pocos o nadie cree en la sinceridad de la ayuda que ofrecen. Han perdido tanta credibilidad que la mayor parte de los ciudadanos piensa, con justificada razón, que solamente actúan porque buscan un beneficio político. Los cree oportunistas.
Por ejemplo, un diputado panista, de un municipio fronterizo, no deja de subir a sus redes sociales fotografías o videos en los que aparece preparando despensas, acompañados de textos como el de: “aquí alistando la ayuda para los más vulnerables” u otro de “Seamos solidarios”.
Desde luego que la respuesta de las redes sociales ha sido implacable.
El alcalde de Victoria, Xicoténcatl González Uresti, fue el hazmerreir del pasado fin de semana, cuando fue fotografiado arriba de una patrulla de la Policía Estatal, invitando a la gente a quedarse en su casa.
En vez de asimilar el mensaje, las personas se reían. No hay forma de atender las recomendaciones de un personaje con una calidad moral por los suelos.
Un día antes, el viernes, el edil había dado una muestra más del porque ha sido calificado ya como el peor Alcalde de Victoria. Grabó un video en el que, intentando sembrar conciencia ciudadana sobre la importancia de atender las medidas preventivas contra la pandemia, soltó un : “”ante la enfermedad Covid-19 estamos enfrentando el mayor reto social, mañana no estaremos algunos de nosotros, mañana no estarán algunos de nuestros seres queridos”.
En medio del temor natural que invade a la población por la presencia de un virus desconocido y letal, llega Xico y nos dice que habrá muchos muertos. No tiene remedio.
Otro caso de oportunismo extremo es el de Rossy Garza, esposa del alcalde de San Fernando, José Ríos Silva. La señora salió a las calles a tomarse fotografías en las que aparece regalando ¡un kilo de frijol! a familias de escasos recursos. El hecho enojó, con justa razón, a los ciudadanos.
No dudamos que haya políticos con una genuina intención de ayudar o contribuir para atenuar el impacto de la pandemia, sobre todo en aquellos grupos más vulnerables. Sin embargo, son los menos.
Por eso va desde aquí una humilde sugerencia a aquellos políticos que tienen intención de apoyar a la sociedad en desgracia: háganlo, pero atendiendo aquel mandamiento bíblico que dice: “que no sepa tu mano izquierda lo que hace tu derecha”.
Dejen de tomarse fotos o videos con los beneficiarios. El protagonismo puede esperar. Ya habrá tiempo y condiciones para las selfies “cazavotos”.
EL RESTO.
REGRESAN.- Los Diputados de la 64 legislatura del Congreso del Estado, regresarán a sus curules durante la presente semana.
Tentativamente será el próximo jueves cuando habrán de sesionar.
El hecho causa sorpresa porque desde la semana pasada la Junta de Coordinación Política había anunciado la suspensión indefinida de las sesiones del Pleno y de las reuniones de Comisiones, como parte de las medidas preventivas contra el coronavirus covid-19.
Por esa razón, se infiere que el asunto que obligará al Pleno legislativo a sesionar es algo de bastante trascendencia social.
Todo apunta a que desde el Poder Ejecutivo llegará una iniciativa relacionada con medidas económicas a implementarse en la entidad, para atenuar el impacto de la pandemia del covid-19. Eso se dice.
ASI ANDAN LAS COSAS.





