¿Usted se subiría a un micro, si se percata que el conductor no está bien de sus facultades mentales?.
Esta pregunta debieron haberse hecho la mayoría de victorenses quienes al votar por el hoy alcalde Xicoténcatl González Uresti, no advirtieron características raras en su personalidad como; percepciones distorsionadas de la realidad, pérdida de control con expresiones deshinibidas y en casos extremos, paranoia, lo que pone en duda su sensatez.
Esta peculiaridad que ahora el pueblo constata en su ejercicio de gobierno, la advirtió anticipado y públicamente el secretario técnico de la FECANACO, Christian Pérez Cosio quién pidió que el alcalde Xico fuese sometido a un examen psicológico urgente para evaluar su salud mental.
Y lo que en su momento provocó chunga,debió tomarse con seriedad; sobre todo; porque la ciudad hoy vive las consecuencias de un gobierno de ‘locuras’. Victoria respira ingobernabilidad, improvisación y padece la incompetencia del edil y de sus colaboradores, la mayoría de ellos improvisados y tarugos.
Las consecuencias de la demencia administrativa, trasciende y la padece cotidianamente la ciudadanía con pésimos servicios públicos,-sin agua, ni recolección de basura; inseguridad,- el año pasado se rompió récord en robos a comercios- con calles llenas de baches y de aguas negras.
En lo único que se pone en duda si es real, o no; la insensatez edilicia es porque ha hecho de los dineros del pueblo, un botín personal y familiar.
Pero tal vez sabiendo que ‘la locura’ es un atenuante penal y social , lo ha hecho tan descaradamente que ha ruborizado y encabronado a su gente allegada que ha filtrado facturas a la opinión pública dónde se exhibe nepotismo, gastos personales exhorbitantes de él ,su hija, mujer y yerno, así como de amigos cercanos.
Pero la cereza en el pastel, de este singular personaje, fue su reciente y singular mensaje de alerta sanitaria que lo volvió a trepar al trending topic en redes sociales.
Sólo una persona que tiene ‘hormigas en la cabeza’ -cómo dirían en el rancho-. Se atrevería a dar un mensaje de prevención sanitaria, tan irresponsable, sin el menor tacto, sin el mas elemental principio de sensatez, curioso en alguien que es doctor ya que, ignora que una pandemia, más allá de lo biológico, exalta lo emocional- a través del miedo- y lo social.
Por ello, el hecho que el alcalde Xicoténcatl González insinúe que moriremos ‘algunos de nosotros, o de nuestros seres queridos’ provocó el justificado enojo social y de autoridades de gobierno para quienes Xico, se ha convertido en su vergüenza y en su lastre porque ahora en su sano juicio nadie quiere cargar con su paternidad política, ni con sus culpas por que bien es sabido; que la locura no tiene cura, y si la tiene, poco le dura..






