El pasado martes, durante una reunión de la Comisión de Estudios Legislativos, la coordinadora de los diputados de Morena, Edna Rivera López, cuestionó y puso en duda la incidencia o beneficio social que tienen las iniciativas que llegan al Pleno del Congreso del Estado.
Su crítica se dio en el debate de una iniciativa de reforma a la ley interna del Congreso del Estado, a la que se le añadirá un capítulo para incorporar la figura del Parlamento Abierto.
Uno de los dos párrafos que se le adicionará al ordenamiento en cuestión señala que : “Como parte del Parlamento Abierto, el Congreso del Estado convocará a la sociedad a participar en la realización de parlamentos mediante el formato de un ejercicio simulado de una asamblea plenaria, así como a otros espacios de participación en los que las personas se expresen y formulen propuestas con relación a los diferentes temas de su entorno social”.
En la anterior legislatura se realizaron dos ejercicios de ese tipo: uno para jóvenes y otro para personas con discapacidad. Los participantes presentaron varias iniciativas en las que planteaban problemáticas que los aquejan y proponían posibles soluciones. Algunas, fueron retomadas posteriormente por los legisladores para materializarlas.
Fue en ese punto dónde la diputada Rivera se puso enérgica, al exigir que se investigue qué tanta incidencia han tenido en la sociedad las iniciativas surgidas de esos parlamentos.
“Porque si no han incidido en la vida pública estaríamos simulando. Esta propuesta (del Parlamento Abierto) me parece buena siempre y cuando no quede en simulación” apuntó.
Lo que quiso decir la legisladora es que, en su opinión, los parlamentos que se han hecho de poco han servido porque las propuestas o iniciativas ahí recogidas no han tenido repercusión a favor de la sociedad.
Solo estoy de acuerdo con la diputada en su petición de que se garantice que las iniciativas tengan incidencia en favor de la sociedad.
Su reclamo es justo el que hemos planteado con recurrencia en este espacio, cuando criticamos el hecho de que, con bastante frecuencia durante la sesiones ordinarias del Pleno legislativo se estén presentando iniciativas que son meras ocurrencias y que incluso muchas veces rayan en el absurdo.
Esa ha sido una práctica de varias legislaturas, incluyendo a la que está en ejercicio. Sus integrantes se entretienen proponiendo toda suerte de absurdos que no tienen la mínima posibilidad de viabilidad.
Han abusado hasta el extremo con los llamados puntos de acuerdo para hacer exhortos a las instancias de Gobierno.
Todo eso lo hacen porque creen, o suponen, que entre más iniciativas presenten, al final de la legislatura figurarán como diputados productivos y exitosos, lo cual es falso porque nada tiene que ver la cantidad con la calidad.
Partiendo de ese hecho, la coordinadora de los diputados de Morena tendría que comenzar por corregir ella misma y sus compañeros de bancada, esa práctica viciada que lo único que provoca es despilfarro de recursos, porque cuando una iniciativa llega ante el Pleno hay que llevarla a Comisiones, dictaminarla y regresarla para su votación, lo cual obviamente implica gasto.
Tienen que entender los diputados que en el proceso legislativo debe privilegiarse la calidad por encima de la cantidad.
Si lo que quieren es protagonismo ahí tienen el apartado de asuntos generales. En esa parte de la sesión ordinaria pueden hacer todo lo que se les ocurra, con la diferencia de que no causan daño económico como sí sucede cuando presentan iniciativas sin trascendencia social.
¿Estamos?.
EL RESTO.
SIN PUDOR.- Los diputados locales ya perdieron el pudor. Los buenos modales y el arte de la argumentación están siendo suplidos por el insulto y los adjetivos impropios de un recinto legislativo.
Ya en anteriores sesiones se había notado ese repentino y drástico cambio en el discurso desde la tribuna, pero éste miércoles de plano rompieron los limites.
Cobarde, mentiroso, ignorante, buitre carroñero, entre otros, fueron solo algunos de los calificativos que nutrieron el debate.
Muchos de quienes presenciaron la transmisión por internet de la sesión ordinaria del Pleno Legislativo, se han de haber divertido a lo lindo.
Ojalá y que no se haga una costumbre.
ASI ANDAN LAS COSAS.





