El presidente Andrés Manuel López Obrador, está cómo la industria petrolera, cuesta más, que lo que produce.
Aunado a su exhibida y patética incapacidad para gobernar, Obrador, no ha tenido la posición de liderazgo que requiere el país, para enfrentar la crisis histórica que se vive.
Tan pequeñito e impreparado se exhibe, que a todos preocupa que siga gastando millonadas de pesos de la hacienda pública, para rescatar ‘la quebrada’ industria petrolera, lejos de apoyar a los sectores productivos dónde según estimaciones se perderán 1.2 millones de empleos, por los efectos del COVID-19 y de la recesión económica que ya está mordiendo la economía del país.
Errático cómo desde inicios de su gobierno, López Obrador, se ha empeñado en no atender la contingencia del país y mantiene como prioridad -por encima de la crisis sanitaria y económica- su obsesión de construir la refinería de Dos Bocas, como eje de su plan de gobierno, el Tren Maya y el Aeropuerto Santa Lucía, que serían no prioritarios, en la coyuntura actual.
Por ello, los economistas y sectores del país, cuestionan al Presidente, porque mantiene su política de rescatar a PEMEX a sabiendas que es una estrategia que pone en riesgo las finanzas del país.
Sobre todo porque actualmente el costo del barril de petróleo es de 7 dólares- abajo de los 49 pronosticados para éste año- Pero lo más insensato es que para producir cada barril cuesta 14 dólares. O sea, que se produciría petróleo, perdiendo.
Además no se tomó en cuenta que por primera vez en la historia, el precio de la mezcla mexicana llegó a números negativos con -2.35 dólares y aunque registró la recuperación a 7 dólares… por muchos meses, y tal vez por años, el petróleo, no volverá sustentar la economía del país, como sucedía en antaño.
Lo más preocupante para los sectores del país, es que el Presidente, utiliza la demagogia, como estrategia de sobrevivencia política, un ardid para jugarle el dedo en la boca a sus ignorantes aplaudidores y simpatizantes adoctrinados.
Sin rubor, en sus mañaneras lo ha convertido en el púlpito de un mentiroso, que miente, sobre el estado de la economía, miente, sobre la emergencia sanitaria, miente, sin el menor rubor sobre el estado desastroso de la industria petrolera nacional.
Y desde ahí lanza sus ocurrencias cómo destinar el 60% del petróleo que produce el país,-un millón de barriles para producir gasolinas para el país- Esta medida sin duda tiene el propósito de justificar la construcción de su refinería Dos Bocas que costará 190 mil 400 millones de pesos. Con esa millonaria inversión se atenderían todas las carencias en hospitales del país; se acabaría el desabasto de medicinas, pero sobre todo se salvarían muchísimas vidas.
Además de ayudar a paliar la crisis de los sectores productivos y evitar la pérdida de empleos.
Pero al Presidente, no le interesan esas crisis que achaca a gobiernos anteriores; está empecinado en echarle, dinero bueno. A lo malo.
Pero lo interesante sería ver. ¿Quién o quiénes, están detrás de los contratos de la refinería?. Tal vez este sería el motivo de Obrador de tanta ob$e$ión?






