Ciudad Victoria, Tamaulipas.- El Diputado Mario Ramos confió que la oposición le pueda “quitar el moño al regalo”, que le quiere dar Morena al Presidente de México, para redireccionar o modificar el presupuesto de egresos de la federación.
Le quiere dar un regalo a AMLO con la modificación discrecional al Presupuesto de Egresos, observa Mario Ramos.
“Si los partidos de oposición se mantienen en la postura que han tenido en los últimos días, -Morena- no logra entregar el regalo”.
“Al final vemos unas minorías que han doblado y han estado al final dando su voto, eso ha debilitado la democracia en México, pero algunas cosas se han podido parar en el Senado de la República”. “Nos queda la esperanza de que aquellos partidos que han estado a favor de las iniciativas del ejecutivo, esta vez no lo hagan”.
El ejecutivo envió una iniciativa al Poder Legislativo con la que busca obtener la facultad para modificar el Presupuesto Federal en casos de emergencia económica.
Ramos recordó que en el 2019, se aprobó un presupuesto “cuestionado” y fue necesario cambiar de sede porque la Cámara estaba tomada y ahora quieren hacer modificaciones en un momento en que la curva del Coronavirus está en lo más alto.
“Estamos viendo una modificación a la Ley de Presupuesto dictada por el Presidente, entonces, el Poder Legislativo queda como un florero, de adorno, no se están respetando las facultades de cada poder y eso es gravísimo”.
Lamentó que el Poder Legislativo lo están llevando a hacer una comparsa del ejecutivo, por las medidas adoptadas de Morena e incluso, aseguró que “en su momento, el PRI se quedó corto, como lo está haciendo Morena”.
Advirtió que se corre el riesgo de que asistan 500 diputados federales de todo el país, a una sesión extraordinaria, en un momento de mayor contagio de Covid-19.
No pasó por alto que, en la iniciativa se le darían facultades al Presidente de México para redireccionar de forma “discrecional” el presupuesto.
“Es gravísimo para todos los mexicanos y sobre todo la forma en que se ha venido trabajando”.
Consideró que el capricho del Presidente por querer ver obras prioritarias como la Refinería, El Tren Maya por encima de otras prioridades y pasando por alto todos los argumentos técnicos.
“Los números duros ahí están y los argumentos técnicos son argumentos sólidos que tumban cualquier pasión política”.






