Ciudad Victoria, Tamaulipas.- Apenas habían puesto el último puño de tierra en la tumba de Jesús Alberto Gámez Rosales y la familia hizo la exigencia: “No queremos indemnización, queremos justicia para mi hermano”.
La Familia Gámez Rosales pidieron la intervención del Gobernador Francisco García Cabeza de Vaca para que la muerte de Jesús Alberto no quede impune.
Emma, la mayor de seis hermanos como pudo, se mantuvo firme para hacer la exigencia al Gobierno de Tamaulipas y en particular, a la Fiscalía General de Justicia, para que no proteja al escolta del Presidente Municipal de Ciudad Victoria Xicoténcatl González Uresti, quien atropelló a sus hermanos y causó la muerte de Jesús Alberto de 26 años de edad.
La mañana del 30 de Abril, Jesús no iba a llegar a tiempo a su trabajo, a la Dulcería El Caracol en esta capital porque no había autobuses desde el Ejido San Juanito, municipio de Güémez, hacia Ciudad Victoria. Desde esa zona se hacen al menos 30 minutos de viaje.
Su hermano, José Manuel Gamez Rosales de 20 años de edad, el tercero de la familia conformada por Don José Ramón Gamez Valdiviez y la señora Bernardina Rosales Escobar, decidió llevarlo en su motocicleta a Ciudad Victoria.
Jesús era puntual, no faltaba a su trabajo (desde hacer tres años) y ni cómo hacerlo, era el sostén de la familia y de sus hermanos menores de 11,13 y 16 años de edad, reconoce Emma, la hermana mayor.
Piden además que la empresa El Caracol no abuse de los derechos laborales a los que tenía acceso el hoy occiso.
Lo que hoy saben, es la versión de José Manuel quien conducía la moto y aún permanece con una fractura de pierna por el fuerte impacto.

“Esa mañana el carro marca Chrysler americano, en color gris y con placas de una organización campesina, -era conducido por un escolta del papá de Xico González Uresti- embistió a mis hermanos en la carretera federal rumbo a Ciudad Victoria”.
De acuerdo a la información que se recabó con agentes de la Policía Federal, por los daños que presenta la unidad, el carro del Escolta del Alcalde panista Xico González, iba a exceso de velocidad e impactó en acceso a los tripulantes de la moto quienes salieron disparados y Jesús terminó estrellando su cabeza en el pavimento.

Las ambulancia tardaron horas, quienes llegaron antes fue el Director de Tránsito Municipal Efraín García Chávez, quien ordenó limpiar la escena del accidente y con una grúa llevarse las unidades, algo que la Policía Federal de Caminos pudo evitar.
En la corporación de Tránsito, saben que un Director no hace nada si no se lo ordena su jefe inmediato: El Presidente Municipal Xicoténcatl González Uresti.
“Por eso pedimos justicia, no queremos que le den protección al responsable. Mis hermanos estuviera mucho tiempo heridos en el suelo, pidiendo ayuda. Nadie les brindó el auxilio correspondiente”.

Como a todos, en su familia, la muerte de Jesús les duele hasta el alma pero no dejan de sentir la impotencia porque no pudieron darles auxilio los agentes de tránsito y funcionarios del Alcalde de Victoria, cuando todos tienen radio o celulares para pedir auxilio.
Reclaman que primero se hayan preocupado por tratar de limpiar la escena y no por la salud de sus hermanos. Por fortuna la Policía Federal llegó antes de que consumaran la protección, señalan.
“Su muerte fue tan repentina, tan dura, estamos tan dolidos, no hay palabras que nos den fortaleza en su muerte. Yo simplemente puedo decirle que, nosotros no queremos ninguna indemnización, no queremos dinero, solamente queremos justicia en contra de quien los atropelló, el cual cobró una vida y dejó un herido”.






