Ciudad Victoria, Tamaulipas.- Hace una semana era flanqueado por guardaespaldas, con vehículos de lujo, tenía control de presupuesto municipal y comía en los mejores restaurantes.
Ahora, Xico González camina solo, carga su maletín y continua desalineado, así vistió los dos años que estuvo como Presidente Municipal de Ciudad Victoria.
-Alcalde!, se le llama y corrige.
-“Subsecretario”.
Sin embargo como funcionario, anticipó, no podrá hablar, ni hacer declaraciones.
-“La única vocera es la Secretaria de Salud”, antepone.
Camina por la avenida del 17, a paso lento, y casi sin mirar a nadie, pocas veces levanta la mirada, quizás para cruzar la calle. Los vehículos no le dan el paso, espera para poder cruzar.
Alberto Maldonado su secretario particular y uno de los funcionarios que tenía compensaciones por arriba de los 45 mil pesos mensuales, camina a unos pasos de Xico.
Por momentos parecía desubicado, caminaba rumbo a la calle Carrera Torres y de pronto cambió de dirección y regresó a la Secretaría.
Rechaza que la ciudadanía esté feliz por su salida, pero en un pequeño tramo que camino, quienes lo miraron lo hicieron indiferente y solo uno lo saludo.






