Ciudad Victoria, Tamaulipas- Pueden ser los restos de los que murieron en la revolución o los fundadores de Bustamante, pero aquí, hay más de catorce catacumbas que mantenían resguardados restos humanos.
Son espacios con más de 100 años de antigüedad, revela ATAC.
Los espacios, revela Luis Quintero de León, uno de los exploradores de la Asociación Tamaulipeca de Antigüedades y Coleccionistas (ATAC), parece ser que, son los fundadores del ejido Felipe Angeles del municipio de Bustamante, porque estiman una antigüedad de al menos 100 años.
Todas las catacumbas, están en la Iglesia de San Isidro, en Felipe Angeles, un ejido que se encuentra a casi 13 kilómetros de la cabecera municipal y colinda con el ejido El Aguacate, El caracol y Magdaleno Aguilar pero se hacen hasta 2 horas y media desde la capital del Estado a esta zona.

El descubrimiento está en una etapa de ‘auscultación’ donde se hacen investigaciones históricas y se está avanzando en proyectos que pudieran generar una explotación turística que beneficie a esta población que, vive del autoconsumo y del corte de lechuguilla así como del ganado pequeño.
Pero muchos de poco más de 900 pobladores, es flotante y reciben remesas por sus parientes que están en los Estados Unidos.
Quintero narra: “Nosotros dimos con las catacumbas tras investigar una serie de rumores sobre la presencia de túneles en varios municipios del Altiplano en Tamaulipas y que están concentrados en el antiguo cuarto distrito de Jaumave, Miquihuana, Bustamante y Palmillas”.
Recuerda que el acceso a las catacumbas se encontraba tapado un mueble antiguo, luego de removerlo se identificó el acceso que tiene unas dimensiones de 40 por 60 centímetros, el cual es solo para una persona.

“Buscando en las estructuras de la iglesia dimos con un pequeño cuarto, una pequeña bóveda a un costado de la iglesia, la cual tenía un ropero viejo, al retirar el ropero y unas tablas vimos que estaba un orificio en el piso de unos 60 por 60 centímetros” indicó Quintero de León.
“Al ingresar por ese hueco nos metimos a una pequeña bóveda de unos tres metros por uno y medio de alto, donde encontramos objetos religiosos, algunas veladoras, lo interesante es que esa misma bóveda tenía otro hueco en el mismo suelo que daba a otra cámara donde ya tenía más profundidad, ya no se alcanzaba a ver pero ingresamos” agregó el presidente de ATAC.
Hay catorce catacumbas, señala, y se encuentran en los dos niveles, en donde no se encontraron restos humanos, objetos como veladoras o imágenes religiosas; por parte de los pobladores del ejido no se conocía la existencia de estas instalaciones.
La exploración y recorrido se realizó con permisos de los pobladores, son estos quienes esperan que estas instalaciones puedan ser visitadas por turistas y así crear una fuente de ingresos para esta zona del Estado.






