“¿Cómo les va?”, preguntó, con un grito, a los periodistas, el gobernador, Francisco García Cabeza de Vaca, a su llegada a la sede del Congreso del Estado, para rendir su quinto informe de trabajo, como lo mandata la Constitución Política.
La interrogante intentó ser un saludo a los comunicadores. Nadie contestó.
Cabeza de Vaca llegó a las 11:20 horas al recinto legislativo. Iba acompañado de su esposa, Mariana Gómez, y atrás caminaba el resto de su familia.
Entró flanqueado por una Comisión de Diputados, entre ellos Gerardo Peña Flores, Ulises Martínez Trejo, Florentino Sáenz Cobos y Patricia Pimentel Ramírez.
En la llamada Casa del Pueblo el ambiente era de tensión. Los guardias de seguridad fueron especialmente escrupulosos en la vigilancia. Hasta los reporteros les parecían sospechosos.
“¿Para qué medios trabajan?” cuestionó al periodista uno de los desconfiados vigilantes. Se limitó a escuchar la respuesta y se alejó a comunicarla a quien parecía su superior.
Hasta entre ellos se percibía desconfianza: “Que se retiren del pasillo”, ordenó uno de los guardias venidos desde Palacio de Gobierno, a cuatro trabajadores de seguridad del Congreso del Estado, quienes no pudieron ocultar la sorpresa de la instrucción.
“Es una orden del capitán Ávila”, les explicó el emisario.
Aunque todavía falta un sexto y último informe de labores del gobernador Cabeza de Vaca, en marzo del 2022, el de este lunes tuvo una sensación de despedida.
A diferencia de años anteriores, los invitados, particularmente los secretarios y alcaldes, se negaron a atender a los periodistas. Se limitaron a sonreír ante los requerimientos de entrevista. Pareció que traían instrucción de, “nada de prensa”.
Solamente tres se acercaron a los reporteros: el Fiscal General de Justicia, Irving Barrios Mojica; los senadores, Ismael García Cabeza de Vaca y Javier Lozano; y el dirigente estatal del PAN, Luis René Cantú Galván.
Ya en la sesión solemne y pública, prevaleció el tema de la embestida política por parte del gobierno federal, encabezado por Andrés Manuel López Obrador, contra el mandatario estatal.
El gobernador fue particularmente enfático en el asunto. La mayor parte de su discurso lo dedicó a arremeter contra la federación.
Desde la tribuna legislativa, ante decenas de invitados que lo arroparon desde galerías del recinto con gritos de, “gobernador, gobernador, gobernador”, y “no estás solo, no estás solo”, advirtió que: “Se equivocaron rotundamente aquellos que pensaron que, ante las calumnias, dejaría de defender las causas de nuestro estado”.
Y siguió: “Retroceder ante la amenaza o aceptar la mentira, de ninguna manera es opción en nuestro estado. ¡Aquí seguiremos dando la batalla hasta el último aliento, porque contamos con la razón, tenemos dignidad y sabemos, defender nuestro honor!”.
Luego destacó los logros de su gobierno. Reiteró el tema de la inseguridad pública.
El mandatario recordó que, actualmente Tamaulipas figura entre las siete entidades con menor índice de seguridad.
Además de ello, dijo, es el segundo estado que mayores recursos fiscales aporta a la Federación, y contribuye con el 12 por ciento del total de la energía eléctrica que se produce en México.
El presidente de la mesa directiva del Pleno Legislativo, Edmundo Marón Manzur, se sumó a la defensa del mandatario.
“El gobierno federal inicia una campaña de desprestigio contra Tamaulipas, lo cual ocurre a pocas semanas de la contienda electoral” señaló en su mensaje.
Y advirtió: “No nos someteremos. No seremos intimidados por el gobierno federal. Cualquier intento de intimidación será respondido con determinación y firmeza”.
Después de ello, Cabeza de Vaca se encaminó al Polyforum, para dar un mensaje a los tamaulipecos. Solamente se aceptaron 300 invitados debido a la pandemia. También ahí prevaleció el tema del desafuero.
ASI ANDAN LAS COSAS.






