Como victorense que quiero a mi ciudad, me preocupa sobremanera quien vaya a ser el próximo Presidente Municipal.
La preocupación deviene, sobre todo, del abanico de nombres que figuran como aspirantes al cargo, porque, como diría el clásico, “no hay a cuál irle”.
Aquí he dejado constancia escrita de mi apartidismo. Nunca he simpatizado, ni simpatizaré, con un partido político, porque soy un convencido de que lo que debe importarnos como electores es el candidato y no las siglas del instituto político que lo abandere.
Lo aclaro de nuevo para no ofender susceptibilidades, y también en un afán de anticiparme a quienes acostumbran descalificar a los que critican a uno u otro partido. Si la crítica va hacia el PRI o PAN, te dicen que eres “chairo”, y si críticasa Morena, te señalan como prianista. Ni una cosa, ni la otra.
Hecha pues la precisión, le sigo diciendo que me tiene invadida una profunda preocupación, porque no veo entre los aspirantes al cargo a uno solo que genere expectativas de que será un buen gobernante.
Me referiré a los candidatos de Morena porque es el partido que tiene más precandidatos, y porque es el único que no ha definido su proceso interno de selección.
El espacio tampoco alcanza para incluir a todos los aspirantes, pero le hablaré de tres en particular, por ser los que más ruido andan haciendo y los que más presumen que ya tienen la candidatura en la bolsa.
Ismael, “El Rocket”, Valdez, es uno de ellos. Recientemente le contaba aquí que, el exbeisbolista anda presumiendo entre su círculo más cercano, que tiene el aval del presidente, Andrés Manuel López Obrador, para ser, no el candidato, sino el alcalde de Victoria. Ya se siente ganado.
¿Pero qué nos puede ofrecer “El Rocket” a los victorenses? ¿Cuáles son sus méritos, su experiencia y preparación profesional, como para suponer que lo vamos a elegir como nuestro alcalde?
Lamentablemente para el expriista, su curriculum está muy limitado, y Victoria necesita de un gobernante que nos ofrezca la posibilidad de que las cosas mejoren.
Otro suspirante es Eduardo Gattas. También expriista. Igual que “El Rocket”, lo único que trae son ganas. Como dirían los chavos: “es puro verbo”. Su discurso es tan viejo que no despierta la mínima emoción entre los capitalinos.
Igualito que Valdez, no solo se presume como el seguro candidato, sino también como virtual ganador. Sostiene que tiene en la bolsa ¡más de 70 mil votos! Obvio que nadie le cree.
Un tercer competidor por la estafeta de Morena, es el diputado local con licencia, Roque Hernández Cardona.
Me parece que, de los tres es el menos malo. Su desempeño como legislador ha sido bueno. Le echa ganas. Pero no pasa de ahí.
El legislador es de los que saben diagnosticar males, pero no ofrecen alternativas de cura. En tribuna ha sido critico enérgico de la problemática que afecta a la Capital, pero no ha sabido delinear alternativas de solución.
Por todo ello mi preocupación. Bajo ese escenario, me parece que, lo que más nos conviene es que Pilar Gómez Leal se mantenga al frente de la Presidencia Municipal. Su cercanía con el Gobierno estatal nos abre al menos la esperanza de que Victoria seguirá recibiendo inyección de recursos estatales.
Por lo demás, la también diputada con licencia ha hecho en seis meses mucho más de lo que su antecesor hizo en dos años.
Ojalá y no nos volvamos a equivocar en las urnas como lo hicimos con Xicoténcatl González Uresti.
EL RESTO.
ALMARAZ Y EL “RASTRILLO”. – Como parte de su estrategia por acercarle los más votos posibles a su nuevo partido, el PAN, Oscar Almaraz Smer ha iniciado una labor de seducción hacia algunos liderazgos priistas en Victoria.
Se trata de los pocos operadores políticos que aún mantiene el PRI en colonias y fraccionamientos, a quienes, a través de terceros, Almaraz trata de convencer de que también dejen las filas del tricolor. Es una especie de operación “rastrillo”.
“Acá les va a ir muy bien. Allá no tienen futuro”, les dicen para impulsarlos a que se pongan la camiseta del PAN y operen votos a favor de los candidatos blanquiazules. Muy cierto aquello de que, “el que traiciona una vez, traiciona dos veces”.
ASI ANDAN LAS COSAS.






