Ciudad Victoria, Tamaulipas.- Tomás Yarrington fue detenido en 2017 en Florencia, Italia, por una solicitud internacional emitida por Interpol elaborada con base en órdenes de captura giradas por jueces mexicanos y estadunidenses.
Tanto Estados Unidos como México solicitaron a Italia la entrega del ex gobernador para que fuera juzgado bajo la acusación de tener vínculos con los cárteles del Golfo y Los Zetas y de realizar operaciones con recursos de procedencia ilícita (lavado de dinero), con lo cual pudo adquirir bienes en ambos países.
Pero a continuación Estados Unidos y México acordaron que la justicia italiana atendiera primero la solicitud estadounidense para extraditar al detenido.
En una declaración conjunta entonces, el fiscal estadunidense Jeff Sessions, y su contraparte mexicana, Raúl Cervantes Andrade, dijeron que a la conclusión de su juicio en Estados Unidos,”Yarrington será cedido a México de manera temporal para que pueda ser presentado”.
La extradición a Estados Unidos se produjo el 20 de abril de 2018. A continuación el Departamento de Justicia de ese país emitió un comunicado en el que consideró que Yarrington es “un prófugo de extrema relevancia” al estar involucrado en tráfico de estupefacientes, reciclaje, fraude bancario y otros delitos.
En el caso mexicano, la entonces Procuraduría General de la República (PGR) llegó a ofrecer una recompensa de 15 millones de pesos a cambio de información que llevara a la aprehensión del ex gobernador priísta.
En caso de que fuera procesado y sentenciado en México, Yarrington enfrenta penas que van de los 20 a los 25 años de prisión, ya que una orden de aprehensión librada por el Juzgado Segundo de Distrito de procesos penales federales en Tamaulipas lo señala como probable responsable de delincuencia organizada y operaciones con recursos de procedencia ilícita. Con Información de La Jornada






