Ciudad Victoria, Tamaulipas.- La Conagua confirmó que en 42 de 43 municipios de Tamaulipas, el problema de sequía se está encaminando a los peores escenarios y al menos en la franja fronteriza entre Nuevo Laredo hasta Reynosa enfrentan el “semáforo guinda” al tener una “sequía excepcional” y desde hace diez años no se presentaba una proceso de esta magnitud.
El escenario también empeora en ciudades como la Capital de Tamaulipas, donde dos de los acuíferos como “La Peñita” están sobreexplotados. E incluso, contrario a lo que se pueda pensar, perforar nuevos pozos, se advierte que sería una solución errónea por parte de las autoridades municipales, estima Américo Rendón, experto en la materia hidroagrícola.
Prácticamente todo Tamaulipas está enfrentando un proceso de sequía, y particularmente en la frontera, porque desde hace 10 años no se vivía un proceso de esta magnitud, estima Felipe Chi Vega delegado de la Comisión Nacional del Agua en Tamaulipas.
Señaló que la falta de lluvia, coloca a los municipios de la entidad entre semáforo amarillo y guinda en el sistema nacional de monitoreo de sequía.
La falta de lluvias es la reciente con mayor impacto en los municipios de Nuevo Laredo, Miguel Aleman, Mier y Camargo, que están catalogados en el color guinda que es el de mayor escasez de lluvias, con una clasificación como “sequía excepcional”.
El gerente de Conagua en Tamaulipas, señala que la clasificación de sequía es porque se presentan condiciones de pérdidas excepcionales y generalizadas de cultivos o pastos, riesgos de incendio excepcional, escasez de agua en los embalses, arroyos y pozos y se crean condiciones de emergencia por la falta de agua.
En el color rojo que ocupa el segundo puesto de mayor sequía se encuentran Reynosa y Gustavo Diaz Ordaz con condiciones clasificadas por la Conagua como de sequía extrema, en donde se dan mayores pérdidas de cultivos o pastos y con peligro extremo de incendio.
Por su parte Américo Rendón, experto en la materia hidroagrícola, observa que esta crisis de agua se mantiene en Victoria porque desde hace más de 20 años el acuífero Victoria-Güémez presenta déficit.
“El acuífero Victoria-Casas, recién se comprometió todo el volumen para diversos usos, por lo que tampoco presenta disponibilidad”, advirtió.
Dijo que perforar en esta región, “es profundizar el déficit”, y adelantó que, a reserva de los criterios profesionales, la Conagua puede negar los permisos correspondientes.
Sería un error, añade, que se insistieran en invertir recursos de los victorenses, por un lado infringiendo la ley, al perforar un acuífero sobreexplotado y por consiguiente, sin disponibilidad. “La alternativa más segura y viable, es la construcción de la segunda línea del acueducto”, remató.






