Tras bambalinas y casi en lo oscurito, Mario Delgado, líder nacional de Morena, aprovechó su reciente visita a Tamaulipas, al asistir al informe de labores del senador Américo Villarreal Anaya, y al estar en Victoria, sostuvo una encerrona como de “amorío de infieles”, con el ex priista y ahora impuesto líder estatal del PVEM, Manuel Muñoz Cano.
La reunión de la cual pocos se dieron cuenta, tuvo como propósito delinear las condiciones de lo que sería una eventual alianza partidista para afianzar a quien resulte candidato de Morena a la gubernatura para el 2022.
En ella, según el guión, además de Morena y el PVEM, se incluirían al PT.
El ahora líder del Verde Muñoz Cano, se pinta ante propios y extraños, como la cabeza visible de una estrategia política regional que tendría su fuente de financiamiento y apoyo en San Luis Potosí, a través del recientemente electo gobernador Verde, Ricardo Gallardo Cardona, quien por instrucción de arriba, quieren pintar de Morena a Tamaulipas.
Con esa consigna Muñoz Cano, llegó a la reunión con Delgado para ‘vender caro el amor del Verde’.
Ello, a pesar que basado en los resultados de las elecciones en Tamaulipas de junio de este año, el PVEM sería una baratija, luego que solo obtuvo 36 mil 076 votos.
Pero ahora ‘entaconada y pintada’ con apoyo de San Luis, el PVEM de Muñoz Cano, plantea como condición para la alianza, tener poder de negociación.
Piden también que se les garantice participación directa con el candidato de Morena y se le permita acceder a él, para amarrar eventuales compromisos en caso de ganar la gubernatura.
Pero además, propuso que el PVEM, sea tomado en cuenta en la elección de candidatos a otros puestos en lo futuro.
Como parte de la orquestada estrategia ‘Verde San Luisina’
Además de Muñoz Cano, incorporarían a personajes que empiecen a jalar políticos resentidos del PRI y el PAN y a sus eventuales cuadros para afianzar esta alianza tan peculiar.
Pero en la antesala de este plan, lo que a muchos desencantó con la llegada de Muñoz Cano, a la dirigencia estatal del Verde, es que se presumió como embajador, del grupo del ex gobernador Eugenio Hernández Flores, quien inmediatamente se deslindó de Muñoz Cano, a quien tiene en su lista de traidores.
Pese a que éste desencuentro con el ex gobernador, enrareció el ambiente para el líder del PVEM, parece que se sobrepuso luego de verse exhibido como desleal y mentiroso. Y obedeció la consigna de San Luis y en la reunión a escondidas con Mario Delgado, Muñoz Cano ofreció “espejitos” como lo describe la leyenda negra, que lo hicieron los españoles quienes cambiaron espejos, por oro.






