Ciudad Victoria, Tamaulipas.- La decisión que tomó un Tribunal Colegiado en Materia Penal y del Trabajo, sobre el presunto caso de Feminicidio contra una mujer de origen español, “no implica la absolución del imputado, ni su libertad”.
De acuerdo a la posición oficial de la Fiscalía General de Justicia en Tamaulipas, la finalidad del Tribunal es exigir que se verifique que las personas que asistieron a Jorge “N” (esposo de la mujer española que fue asesinada) en la audiencia de juicio oral son profesionales en derecho.
Así como, que la Sala responsable fue omisa en fundar y motivar la prueba circunstancial que estimó justificada para condenar al imputado penalmente responsable del injusto de Feminicidio.
“No implican la absolución del imputado, ni su libertad”, destaca la posición y en la interpretación de la Fiscalía General de Justicia en Tamaulipas.
Cabe señalar que la decisión fue del Segundo Tribunal Colegiado en Materias Penal y del Trabajo del Décimo Noveno Circuito con auxilio del diverso Segundo Tribunal Colegiado de Circuito del Centro Auxiliar de la Décima Región en Saltillo, Coahuila y quien amparó a Jorge “N” acusado de Feminicidio.
Añaden que el Tribunal Colegiado instruyó al Tribunal de Alzada, que emitiera una nueva resolución fundada y motivadamente, sobre cómo fue que se acreditó la prueba circunstancial apta para acreditar la conducta atribuida al quejoso, “lo que implica un perfeccionamiento en parte del proceso y la sentencia dictada y, bajo ningún motivo, el desechamiento de la acusación ni la condena”.
El 14 de enero del 2019, y en medio de un fuerte choque de elementos de pruebas, terminó el juicio en contra de Jorge Fernández, quien fue encontrado culpable de asesinar a su esposa María del Pilar Garrido Santamans, ocurrido el pasado 2 de julio del 2017.
Con ello, un Tribunal conformado por tres jueces decidió una sentencia de 47 años de cárcel al esposo de Pilar Garrido, originaria de Valencia España y que al momento de su desaparición contaba con 34 años de edad.
Pilar Garrido desapareció el 2 de julio de 2017 cuando viajaba con su marido y su hijo en un automóvil Civic Honda cuando regresaban a Ciudad Victoria, después de pasar unos días en la playa La Pesca en el municipio de Soto La Marina.
A finales de julio del 2017, se encontraron restos óseos y jirones de ropa cerca del lugar de la desaparición, y 15 días después las pruebas de ADN permitieron identificar a la valenciana.
El caso dio un vuelco cuando la Fiscalía estatal detuvo a Fernández el 29 de agosto de 2017, alegando contradicciones en sus declaraciones.






