Ciudad Victoria, Tamaulipas.- Dos de las hermanas del Senador Américo Villarreal Anaya, Oralia y Mónica, hacen una radiografía meteórica de su hermano al que hoy, aseguran con optimismo, ver a su hermano como Gobernador de Tamaulipas.
“Yo sí veo a mi hermano como gobernador; ya lo veo sentado”, augura Oralia, una de las hermanas mayores del Senador e hija del ex gobernador Américo Villarreal Guerra a quien lo recuerdan con las principales acciones que marcaron al Estado.
Incluso, en una plática con las hermanas Villarreal, revelan como su madre, una mujer fuerte y decidida, fue quién ‘empujó’ a su esposo el Ingeniero Américo para buscar al Presidente de México Miguel de la Madrid y pedirle que lo apoyará para llegar a la gubernatura. “Mi mamá nunca estuvo siempre como ama de casa”.
En el esquema del viejo PRI, hablar con el Presidente de México para buscar una candidatura, significa pedir permiso para poder moverse.
Ahora, las cosas son diferentes con su hermano, el Senador Américo pero sí reconocen que él, tiene muy buena relación con el Presidente Andrés Manuel López Obrador y no ha sido necesario pedir permiso para manifestar las aspiraciones porque cuentan, el trabajo del ex gobernador Américo, abrió la puerta para esa amistad.
Mónica va más allá, aunque a reserva de confirmarlo, recuerda que su hermano, el Senador, llegó en el 2016 con el entonces líder de Morena Andrés Manuel López Obrador, para presentarle un proyecto en materia de Salud y AMLO destacó la acción porque, era la primera persona que le entregaba un proyecto formal para esta área.
Tanto Oralia como Mónica Villarreal, tienen muy marcados los pasajes que disfrutaron en familia, los viajes con su padre, cuando salía hacer su trabajo en las presas en un carro “donde todos íbamos amontonados, peleando por viajar en la ventanilla”.
“Pero también recuerdo las enseñanzas, nos iba explicando, con tranquilidad, las zonas, las plantas, la ubicación, y así es mi hermano tranquilo, con carácter pero no débil”.
Agrega: “Él se ha ido preparando, llega al senado y le pasó como a mi papá, que se le presentó la oportunidad después de ser subsecretario y de lanzarse. De que va a llegar muy lejos, siempre, porque tiene una fuerza, empeño y es muy claro, dando apoyo a mucha gente”.
En cada etapa que tratan de hablar del Senador, las hermanas caen en la figura de su padre, porque ven que su hermano tiene un perfil muy parecido, pero además en una familia donde todos se involucraron en las actividades sociales y políticas.
Las dos, Oralia o Lala como le llaman de cariño y Mónica, atajan los comentarios adversos por el carácter de su hermano.
“No es débil, por el contrario, es tan fuerte que sabe gobernar sus emociones y que las canaliza haciendo acción en lo que se deben cambiar. De qué nos sirve una persona gritona y bravucona en donde se enojó y salió padre la noticia, pero de fondo qué hubo?; entonces hay que fijarnos en eso, lo que trasciende no es lo que vende, entonces creo que nos dejó -mi padre- un carácter firme”.
“De alguna manera creo que se ha malentendido esa situación de falta de carácter, cuando en realidad es una persona que gobierna sus emociones”.
Lala Villarreal, sabe el ambiente político en el que se están desarrollando las aspiraciones de su hermano y con ello, no se descarta que llegue la guerra sucia, pero es franca, “no estamos preparados para eso”.
Narran que, si bien por el trabajo de su padre quedaron estables económicamente, su trabajo las ha mantenido los últimos años y a cada uno de sus hermanos.
“Desgraciadamente, en política, la única manera de crecer es hundiendo al otro, Américo se ha caracterizado por no estar criticando a los demás y él ha dicho, cada uno de ellos tiene una historia de vida, cada quien tiene algo que ofrecer, que lo promuevan pero no a base de tratar de tirar al otro y todo es de tirarle, tírale y ¿las propuestas? y ¿tu trabajo?. El silencio también da y dice mucho”.






