¿HABRA REVERSA? – La bancada morenista en el Congreso del Estado espera con ansias la resolución que tomen los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), en tres acciones de inconstitucionalidad con las que buscan dar reversa al “agandalle” constitucional que les asestó la anterior legislatura.
Los diputados de Morena quieren anular la disposición que incorpora a los alcaldes al proceso de reforma de la constitución local y la llamada “Ley Guarura”, que garantiza seguridad personal vitalicia, cuando terminen su cargo, al gobernador, al fiscal general de justicia y a los secretarios general de gobierno y de seguridad pública.
También quieren anular la disposición constitucional que blindó el presupuesto para la secretaría de seguridad pública.
Las acciones de inconstitucionalidad fueron interpuestas por el consejero Jurídico de la Presidencia de la República, a solicitud de los actuales legisladores de Morena, antes de que tomaran posesión del cargo. No lo hicieron ellos porque en ese momento no tenían facultades legales.
Nos dicen que las sentencias respectivas están por emitirse. De ser favorables para Morena, será un duro revés para los intereses del PAN. Sería algo así como la estocada final.
A Morena lo que más le interesa es quitar ese candado que los panistas le pusieron a la Constitución, al incorporar a los alcaldes como parte del proceso de reforma a la Carta Magna.
URGIDO. -Bastante urgido de apoyo debe andar el morenista Rodolfo “Fito” González Valderrama, como para aceptar la alianza que públicamente le ofrece, Francisco Chavira Martínez.
Chavira encarna todo lo peor de la política. Es el prototipo de lo que no debería existir en la competencia por los cargos de elección popular. Su descredito social es terrible.
Es un auténtico mercenario político. En 2016 se registró como candidato a la gubernatura para luego “venderle” su apoyo al hoy gobernador panista. A cambio recibió la Secretaría del Trabajo para una de sus hermanas.
Por eso llama la atención que González Valderrama se haya quedado callado frente al anuncio del citado personaje, de “declinar” a su favor la intención de buscar la candidatura por la gubernatura.
Si “Don Fito” no se desliga de él, restará apoyo ciudadano en vez de sumar.
FELICES LOS 4.- Por cierto, en Morena quedó definido el cuarteto del que saldrá el candidato a la gubernatura por Tamaulipas.
No hubo sorpresas. Si acaso, sorprendió la inclusión de la exdiputada Olga Sosa Ruiz, porque los bonos favorecían a la alcaldesa de Nuevo Laredo, Carmen Lilia Canturosas Villarreal.
Los otros tres nombres ya estaban “cantados”: Américo Villarreal Anaya, Rodolfo González Valderrama y Maki Esther Ortiz Domínguez.
Ahora viene lo bueno: la encuesta para determinar quién de los cuatro tiene la mayor preferencia ciudadana para ser el abanderado morenista, aunque en lo personal sigo convencido que será un ejercicio de consulta inútil, porque al final será el presidente, Andrés Manuel López Obrador, el que decida al candidato.
Independientemente de ello, me parece que es el senador Villarreal Anaya el que reúne el mejor perfil para intentar arrebatarle al PAN la gubernatura, el cinco de junio del 2022. Habrá que ver.
NO SE DESANIMA. – En la “cancha” del PRI, el neolaredense, Ramiro Ramos Salinas, sigue trabajando con la militancia buscando apoyo para su aspiración de convertirse en el abanderado del tricolor a la gubernatura estatal.
Ramiro es un hombre bastante preparado. Fue presidente del Congreso del Estado y ha ocupado cargos en el CEN tricolor. En razón de ello, su capital político es basto.
El problema es que tiene enfrente muchas adversidades: su partido carece de recursos económicos para competir; su estructura está desmantelada; y todo indica que el PRI hará alianza con el PAN.
Pese a ello, no se desanima. Eso es de aplaudirse.
ASI ANDAN LAS COSAS.






