FAVOR PAGADO. – El pasado fin de semana, la exdiputada priista, Copitzy Hernández García, asumió la titularidad de la Unidad Ejecutiva de la Secretaría de Educación.
Con ella suman dos exdiputados del PRI que se incorporan como funcionarios estatales en el gobierno panista de Francisco García Cabeza de Vaca. El otro es, Florentino Sáenz Cobos, quien ahora despacha como subsecretario de gobierno.
No es que uno quiera ser mal pensado, pero durante los últimos meses de la 64 legislatura ambos diputados se convirtieron en férreos defensores de las causas panistas. Se olvidaron por completo de sus orígenes priistas, y sobre todo de su calidad de opositores.
Desde la tribuna defendieron temas bastante críticos para el panismo, sobre todo en el asunto del fallido desafuero del gobernador, Francisco García Cabeza de Vaca, y la llamada “Ley Guarura”. De hecho, esta última la presentó como suya Sáenz Cobos.
La pregunta obligada es: ¿los nombramientos que recibieron son el pago a los favores o servicios prestados al PAN? Las evidencias los acusan. Pareciera un pago a la deslealtad.
Lo más criticable de todo es que, sobre todo Sáenz Cobos aseguraba, una y otra vez, que sus posicionamientos eran solo en defensa de los intereses ciudadanos.
Ahora los hechos demuestran que los únicos intereses que defendían eran los suyos.
NECESITAN UNO. – Al Partido Acción Nacional (PAN) le urge sumar a su bancada en el Congreso del Estado, al menos un diputado más. Actualmente tiene 15 de los 36 que integran la 65 legislatura. Morena tiene 18, el PRI dos y Movimiento Ciudadano (MC) uno.
Para los intereses del partido blanquiazul, y sobre todo del gobierno cabecista, es vital incrementar a 16 el número de sus legisladores. Es la única forma de tener alguna posibilidad de evitar el arrollamiento del grupo parlamentario de Morena.
Si el PAN logra sumar un diputado a su bancada dejaría a Morena con solamente 17 legisladores, y estaría en posibilidades de sumar mayoría de votos si logra que el PRI y Movimiento Ciudadano sean sus aliados. De ahí la urgencia blanquiazul.
Como lo hemos planteado aquí, vienen temas complicadísimos para el Gobierno estatal panista, sobre todo el del presupuesto estatal para el 2021, donde Morena va a querer moverle a la propuesta del ejecutivo.
En esas circunstancias, nos dicen que, desde el Palacio de Gobierno llevan días en un intenso coqueteo con algunos diputados de Morena, por lo que nadie debe extrañarse de que, de pronto alguno de estos anuncie su adhesión a la bancada del PAN.
RENUNCIA INEXPLICABLE. – La sorpresiva renuncia de la contralora estatal, Carmen Zepeda Huerta, sorprendió a propios y extraños hacia dentro del gobierno del estado.
Tanto sorprendió que, aunque la salida de la funcionaria ocurrió el pasado viernes, es fecha de que no se emite un comunicado oficial al respecto.
Informaciones de esa naturaleza son imposibles de ocultar, porque los mismos trabajadores son los encargados de hacerlas públicas, Así ocurrió el viernes pasado. Todavía no alcanzaba Zepeda a sacar las cosas de sus oficinas, cuando el hecho ya se había filtrado.
Lo que nadie sabe son las razones por las que la Contralora dimitió. Es un hecho que no llevaba muy buena relación con el resto de los secretarios del gabinete, y que desde su llegada nunca se mostró a gusto con su encomienda, pero no había indicios de que fuera a renunciar.
Pareciera que Doña Carmen prefirió brincar del barco antes de que se hunda.
Lo bueno de todo es que, al gobierno cabecista se le abre un espacio más para acomodar a uno de los tantos panistas que siguen en la banca en espera a ser llamados.
Ahí tienen, por ejemplo, al exalcalde de Nuevo Laredo, Oscar Rivas Cuéllar; a la expresidenta municipal de Victoria, Pilar Gómez Leal, y al exdiputado, Jesús María, “El Chuma”, Moreno Ibarra, entre muchos más.
ASI ANDAN LAS COSAS.






