Tam, tam, tam, así suenan los tambores de guerra, en Tamaulipas, dónde se libra una lucha inédita y ‘fratricida’ al interior de algunos partidos al fragor de la elección interna para elegir candidatos a la gubernatura.
Lo singular es que en este proceso de elección, no se trata de exaltar capacidad, militancia, presencia entre el electorado de los aspirantes, sino; buscar a los personajes menos peores, los menos salpicados por las campañas de lodo y estiércol que desde el anonimato, son esparcidos a través de redes sociales.
Con papel protagónico aparecen parvadas de ‘Haters’ que son utilizados para convertir las diferentes plataformas en patíbulo donde la consiga es sacrificar adversarios que no son afines a sus intereses, o a quienes les pretenden cobrar añejas o recientes afrentas.
Con granjas de ‘bots’, ‘Fake news’ , con pago a mercenarios de la política y de encuestas a la medida, pareciera que en esta singular ring, solo saldrán mejor librados los aspirantes con más colmillo, con menos cola que les pisen o que tengan padrinos más influyentes, en una competencia interna que pareciera un símil del concurso de los ‘puerquitos ensebados’.
Sin duda que la lucha más encarnizada se libra al interior de Morena, donde inicialmente se registraron 38 aspirantes. Pero en la criba, sotanera que realizaron Consejeros Nacionales del Partido, sólo dejaron en la recta final a cuatro: Américo Villarreal, Rodolfo González , Olga Sosa y Maki Ortíz, y dos más para rellenar la papeleta,
Más allá de la presumida encuesta de selección, al interior se trabaja en doblar a los rijosos y elegir antes de los tiempos previstos a un candidato de unidad, sobre todo ahora que el crimen de Sergio Carmona Angulo, empresario y presunto operador financiero del Movimiento de Regeneración Nacional vino a enrarecer mucho el ambiente político en el seno del partido dónde a varios los relacionan con este polémico personaje y otros a manera de deslinde y de promoción personal se declaran sin mácula, por no haber recibido su apoyo.
Pero sin duda que esta coyuntura hace más grande la grieta al interior de Morena, por lo que se asegura que esta batalla por la elección, será inevitablemente que dejará muertos políticamente y no pocos perdedores heridos, que verían en saltar a otro partido con su aspiración, para buscar la candidatura.
En esa lucha encarnizada, juega un papel preponderante la sucesión presidencial de 2024, dónde el grupo del senador Ricardo Monreal que quiere ser candidato a la presidencia, abiertamente expresa en rebeldía, por no gozar del afecto, ni la confianza del Presidente.
Por ello, opera en Tamaulipas una guerra a trasmano con sus esbirros.
Desde hace tres años, inició una guerra contra el gobierno estatal para debilitarlo y ahora tiene el insano propósito de imponer a uno de los suyos como candidato a la gubernatura por MORENA, ello, sin reparar en gasto político personal, ni vergüenza. Por lo que es un secreto a voces que ha trabajo una alianza inconfesable con su presunto enemigo el gobernador Cabecista, para afianzar a Rodolfo González Valderrama, como el candidato Morenista.
Una batalla parecida, se libra en Acción Nacional donde los panistas de cepa, se están organizando para apoyar a Chucho Nader, identificado como químicamente blanquiazul para que sea el candidato a gobernador y frenar a César Verástegui a quién ven como una extensión Cabecitas por lo cual lo han satanizado en redes sociales.
Pero no sólo eso, los proclamados verdaderos panistas, han establecido alianzas virtuales de facto, para que partidos morralla, como el PRI, PMC, solo acepten la coalición institucional, si el candidato es Chucho Nader, como lo han expresado en cortito.
En estos escenarios de guerra, para los detractores escondidos en las redes,; no hay honras sin máculas, ni políticos sin uñas largas . ‘Son tiempos de canallas’, como lo dijo alguna vez López Obrador, por lo que sólo aquel que tenga la cola limpia, se animará a tirar el papel.






