El Congreso del Estado había sido escenario de espectáculos de gran escándalo, muy parecidos a un show circense, pero lo sucedido durante la sesión ordinaria de este martes, superó cualquier antecedente.
De hecho, no hay precedente como el de ayer, en que una bancada completa decida “reventar” una asamblea plenaria por no convenir a sus intereses. Eso fue lo que hizo el grupo parlamentario de Morena.
Para Morena la estrategia es válida. Era la única forma de evitar que el PAN les siguiera pasando por encima en las votaciones, pero frente a los ojos ciudadanos lo único que consiguió fue desprestigiar más la imagen del diputado.
Le explico lo que ocurrió: la inasistencia de cinco de sus diputados a la sesión ordinaria, dejó en inferioridad numérica a la bancada Morena con solamente 13 de sus 18 integrantes.
Evidentemente, los morenistas no dimensionaron las consecuencias del hecho, hasta que los panistas lograron aprobar, con sus 15 votos, una iniciativa de reforma a la ley interna del Congreso del Estado.
Fue entonces que se dieron cuenta del apuro en que estaban. Y fue entonces que sus asesores les advirtieron que, la única alternativa para evitar un desaguisado mayor era “reventar” la sesión. Armando Zertuche Zuani, no lo pensó dos veces. Para lograrlo, solamente tuvieron que abandonar el salón de sesiones y dejar sin quorum al Pleno.
El desaguisado mayor que evitaron los morenistas fue que el PAN les frenara la reforma a la Ley de Hacienda del Estado, para eliminar el canje de placas. Era el primer dictamen enlistado en la agenda, por lo que de haber continuado la sesión los panistas lo habrían rechazado.
Del lado del PAN se originó una cascada de reclamos y acusaciones contra sus pares de Morena. El coordinador de la bancada y dirigente estatal, Luis René Cantú Galván, lanzó una especie de advertencia: “Hoy hicieron un procedimiento de lo más corriente para el Congreso del Estado, y no se los vamos a permitir. De ahora en adelante el PAN irá de frente, sin ninguna cordialidad”.
Tampoco es para tanto. La realidad es que el PAN hubiera hecho exactamente lo mismo que Morena. En la anterior legislatura se dio gusto abusando de su mayoría parlamentaria para aprobar lo que le convenía. En cada debate abundaban la burlas y humillaciones sobre los diputados de Morena. Tan mal están unos como otros.
Como le decía antes, lo único cierto es que el espectáculo de este martes abonó al desprestigio de la figura del diputado. Los legisladores siguen sin entender que, el cargo lo tienen para velar por los intereses de los ciudadanos y no por los de su partido o los gobiernos que encabezan.
Lamentablemente le digo que, hechos como los de este martes, o incluso peores, los seguiremos viendo durante la presente legislatura, porque vienen temas complicados para aprobarse en el Pleno, y los intereses del PAN y Morena son totalmente encontrados.
Uno de esos asuntos en puerta es el del presupuesto de egresos del Gobierno del Estado. Morena está decidido a llevarle la contra al gobernador, Francisco García Cabeza de Vaca, y va a querer modificar por completo las asignaciones presupuestales a las diferentes secretarías. Del lado del PAN habrá gritos y sombrerazos en defensa de la iniciativa.
Por todo lo anterior, nosotros insistimos en que no hay diferencia entre unos y otros. Son iguales.
Es algo para lamentarse, porque ese equilibrio que existe en la integración de la legislatura debiera estar sirviendo para dignificar el trabajo legislativo, y pareciera que está ocurriendo todo lo contrario.
ASI ANDAN LAS COSAS.
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