Ciudad Victoria, Tamaulipas.- Los productores en Tamaulipas deben en créditos más de 1,200 millones de pesos que tienen en cartera vencida y una nueva etapa de la crisis del campo se aproxima con el nivel de inflación que amenaza con aumentar todo, principalmente los fertilizantes, admitió el Secretario de Desarrollo Rural Ariel Longoria.
Dijo que hay créditos de productores para trabajar entre 20, 50 y hasta 100 hectáreas que, debido a la escasez de apoyos y recursos económicos, han tenido que endeudarse.
El Secretario de Desarrollo Rural, dijo que al interior de las bodegas, es donde está resintiendo más la problemática de la cartera vencida y hay trabajos con la financiera y FIRA para sacar adelante a los productores que así lo requieran.
Hay créditos de avío y refaccionarios, que requieren el apoyo para seguir manteniendo la producción de sus tierras y se activen en sus actividades diversas.
En el papel del financiamiento, juego el papel del clima, y tan solo el año pasado se dejaron de sembrar más de 50 mil hectáreas y eso representó un impacto a los productores.
Señaló que ha sido imposible hasta hoy, definir cuántos productores están en cartera vencida porque varían los montos de crédito avío.
Longoria, señaló que aunado a lo anterior, se suman las condiciones del clima y la falta de apoyos de programas para el campo que han ‘pegado’ a los productores y que muchos, han decidido tomar créditos para salir al paso de su labor.
Aunado a ello, advirtió que los pronósticos de inflación, van a traer un nuevo desgaste en el productor, porque si bien el precio internacional de los granos llegó hasta los 300 dólares por tonelada estos, se generaron en un momento en que las tierras sembradas sufrieron de exceso de humedad, bajas temperaturas y lo cosechado se redujo, pero por otra parte, por el escenario económico del país, el costo de los insumos, el fertilizante subiendo al 170% su costo o 200% el impacto que habrá será negativo.
“En lugar de decir que pudimos avanzar en los precios del sorgo al pasar de 1,900 pesos, creció a 6 mil 400 pesos, impacta de forma negativa al darse una inflación donde todo aumenta al productor”.
Confió en que, no vaya a ser un motivo para que el impacto en el campo, se refleje en una caída en el número de hectáreas para sembrar y con ello la reducción de cosechas.






