ANTÍDOTO. -El veto se ha convertido en el “antídoto” con el que el gobernador, Francisco García Cabeza de Vaca, busca contrarrestar los dardos envenenados que la bancada de Morena le ha asestado en forma de decretos legislativos que buscan minarle el presupuesto estatal al gobierno en 2022.
Ante la imposibilidad del grupo parlamentario del PAN para frenar las acciones legislativas de Morena, el mandatario estatal ha venido haciendo uso de la facultad constitucional del veto.
Primero, el 13 de diciembre vetó la reforma que eliminaba el canje de placas, y este martes reciente hizo lo mismo con la Ley del Fondo de Capitalidad para Victoria; las modificaciones al presupuesto de egresos; y las reformas a la Ley de Coordinación Fiscal y la Ley del Gasto Público.
En conjunto, esos cinco decretos le representan al gobierno de Cabeza de Vaca dejar de percibir poco más de 1,200 millones de pesos. Por eso optó por rechazarlos.
Tan solo el Fondo de Capitalidad obligaría al gobierno estatal a darle a Victoria alrededor de 650 millones de pesos en 2022, a los cuales hay que sumarle poco más de 300 millones extras que tendría que entregarles a los municipios, por la reforma que eleva del 20 al 22 por ciento el porcentaje a que tienen derecho del Fondo General de Participaciones.
La eliminación del canje de placas implicará que el gobierno deje de recibir en 2022 ingresos por 317 millones de pesos.
El argumento de Cabeza de Vaca, en todos los casos, es que los diputados aprobaron las iniciativas sin detenerse a analizar el impacto que tendrían en el presupuesto estatal, el cual se diseña desde abril con base en las previsiones de ingresos y disponibilidad de recursos.
El punto es que, Cabeza de Vaca ya encontró el camino para hacer lo que sus diputados no están haciendo en el Congreso del Estado: frenar los embates legislativos de Morena.
Ante ello, en el bando morenista tendrán que darse prisa para encontrar la fórmula que evite que el gobernador siga rechazando sus reformas.
BALAZO EN EL PIE. – Ahora que, definitivamente el gobernador, Francisco García Cabeza de Vaca, se está dando un balazo en el pie al vetar decretos como el que elimina el reemplacamiento vehicular y la Ley del Fondo de Capitalidad para Victoria.
Puede que el mandatario estatal tenga razón en sus argumentos para rechazar los decretos legislativos, pero en la víspera de una contienda electoral para elegir a un nuevo gobernador, le deja servida la mesa a Morena para que utilice esos temas en perjuicio del PAN y quien vaya a ser su candidato.
Mediáticamente se trata de dos asuntos que, serán oro puro en una campaña electoral donde el abanderado de Morena tratará de demeritar a la actual administración panista, y en particular a su titular.
El gran problema para los panistas es que, no han sido capaces de construir una campaña de difusión para informarle a la sociedad de las razones por las cuales el gobernador está vetando las leyes impulsadas por Morena.
Mientras no convenzan a los ciudadanos de que es más el daño que el beneficio que obtendrán con esas reformas, en el colectivo social seguirá imperando la creencia de que el gobernador solo quiere perjudicarlos.
SIN PIES NI CABEZA. – En descargo del PAN-gobierno hay que decir que muchas de las iniciativas impulsadas por la bancada de Morena, no tienen pies ni cabeza.
El problema se torna grave porque aprovechando que tienen mayoría en la legislatura, las aprueban, sin importarles que son reformas que, en algunos casos terminan haciéndole más daño a la sociedad que el beneficio que buscan.
Otras de plano nacen muertas porque difícilmente se materializarán en la realidad.
Ese ha sido y es el problema con muchos diputados, que creen que todo lo que se les ocurre es susceptible de colocarse en una ley. Ese es el riesgo que se corre cuando no se sabe administrar el poder. Porque, ese es el problema con los morenistas, que nunca habían tenido el control de una legislatura y ahora que lo tienen incurren en las mismas prácticas que le criticaban al PAN.
ASI ANDAN LAS COSAS.






