El próximo 15 de enero inicia el segundo periodo ordinario de sesiones de la 65 legislatura del Congreso del Estado, de mayoría morenista, y el tema más relevante en la agenda de los diputados es el veto del gobernador, Francisco García Cabeza de Vaca, a cinco decretos emitidos por el Pleno.
Solo para entrar en contexto habría que recordar que, los decretos vetados tienen que ver, uno, con la eliminación del canje de placas; dos, con la Ley del Fondo de Capitalidad que daría a Victoria hasta 650 millones de pesos extras cada año; y tres, con la reforma que incrementa del 20 al 22 por ciento el porcentaje de participaciones federales a que tienen derecho los municipios.
Los otros dos vetos son, para las modificaciones que se le hicieron a la propuesta de presupuesto para el estado en el 2022; y para una reforma a la Ley del Gasto Público que ata de manos al Gobierno para que no transfiera partidas presupuestales de un área a otra.
El punto es que, tan pronto y arranque el nuevo periodo ordinario de sesiones, el Congreso del Estado tendrá que ponerse a trabajar en el desahogo de esos cinco asuntos.
La prisa obligada es porque los diputados dispondrán de solamente diez días para desahogar el procedimiento legislativo.
De acuerdo con el criterio de algunos especialistas en derecho parlamentario y constitucional, no hay forma de que Morena pueda evitar el veto del gobernador. Es decir, sus reformas quedarán anuladas.
Sin embargo, hay que decir que, con todo y que la ley no favorece a los morenistas, ellos ya ganaron, porque harán quedar al mandatario estatal como el villano de la película, y ellos como los superhéroes que acudieron, aunque sin éxito, en defensa de los intereses del pueblo.
Por supuesto que no se trata de cosa menor, y menos en medio de un proceso electoral en el que estará en juego la gubernatura del estado.
Desde ahora, Morena se frota las manos y le comen las ansias para que llegue la etapa de las campañas, donde podrá usar el veto de Cabeza de Vaca como un arma de golpeteo en contra del PAN y de quien sea su candidato.
Es decir, el PAN-Gobierno se saldrá con la suya al bloquear las reformas impulsadas por Morena, pero a cambio agravará su desencanto frente a los ojos ciudadanos, lo cual puede ser fatal en términos electorales, y más cuando las encuestas colocan al panismo muy por debajo de las preferencias ciudadanas.
Desde luego que el asunto aviva el sospechosismo y alienta el rumor de que la elección ya fue entregada a Morena, porque nadie cree que el gobernador y su partido no hayan medido el costo electoral que pagarán por vetar asuntos bastante polémicos, sobre todo el del canje de placas y el del Fondo de Capitalidad para Victoria.
Lo sabían y a pesar de ello lo hicieron, y eso solo puede significar que no les interesa mucho retener la gubernatura. Al tiempo, tiempo.
EL RESTO.
INCONGRUENCIA DE MAKI. – No solamente en el Tribunal Electoral del Poder Judicial Federal, litiga Maki Esther Ortiz Domínguez, su derrota en la competencia interna de Morena por la candidatura a la gubernatura.
También lo hace en redes sociales, donde divulga documentos internos del partido guinda que, según ella, prueban que la designación de Américo Villarreal Anaya fue una simulación.
Vale preguntarle a Maki: ¿porque no acusó la misma simulación del proceso de designación de Morena cuando su hijo fue electo candidato a la alcaldía de Reynosa?
En esa ocasión fueron muchos los que denunciaron corrupción en las encuestas de Morena, pero la entonces alcaldesa guardó silencio. De ese tamaño su incongruencia.
ASI ANDAN LAS COSAS.
[email protected].






