Este martes, los diputados de la 65 legislatura local regresan a sus curules para iniciar formalmente su segundo período ordinario de sesiones. La del sábado, fue una sesión solemne de simple protocolo.
La novedad es que el PAN tendrá la presidencia de la mesa directiva, de aquí al 30 de junio cuando termine el período ordinario.
De esa manera, los panistas comenzarán a darle rentabilidad a una reforma que ellos mismos impulsaron en la anterior legislatura a la Ley sobre la Organización y Funcionamiento Internos del Congreso del Estado.
Fue una reforma que buscaba asegurarles que la presidencia de la mesa directiva fuera rotativa entre Morena y PAN, por ser los grupos parlamentarios con mayor cantidad de diputados. Hoy estrenarán esa adecuación a la ley.
El tema no es menor, porque bajo la integración que tiene la actual legislatura, en cuanto al número de diputados de las bancadas mayoritarias, Morena con 18 diputados y el PAN con 15, se han registrado varios empates en las votaciones en el Pleno, sobre todo cuando los dos diputados del PRI y el del Movimiento Ciudadano (MC) se suman a los panistas.
En ese sentido, el PAN llevará ventaja al tener a Imelda Sanmiguel Sánchez en la presidencia, porque será ella la que tendrá el voto de calidad para decidir el sentido de las votaciones empatadas.
Ese hecho cobra una relevancia mayor, porque se prevé que lleguen al Pleno legislativo asuntos bastante polémicos, y sobre todo temas que son del interés del gobernador, Francisco García Cabeza de Vaca.
Vienen, por ejemplo, los dictámenes que recaerán sobre el veto que ejerció el mandatario estatal contra cinco decretos legislativos, entre ellos el que eliminaba el cobro de placas; el fondo de capitalidad; y el que modificó la distribución del presupuesto estatal para el 2022.
Se prevé que lleguen también algunas propuestas de nombramientos de un magistrado y un consejero de la judicatura local.
Entonces, si la votación en el Pleno llegara a empatarse, sería la panista Sanmiguel quien ladearía la balanza, y obviamente que lo haría a favor del PAN.
Ese hecho augura un periodo ordinario de sesiones mucho más conflictuado que el anterior.
EL RESTO.
INCONGRUENCIA. -El malestar crece entre la burocracia estatal por la insensibilidad que sigue mostrando su patrón, el gobierno estatal, frente al alarmante incremento de contagios del Covid-19.
Mientras que el nuevo decreto gubernamental endureció las restricciones en diversos giros económicos para intentar frenar el avance de la pandemia, nada dice el documento con respecto a la actividad laboral en las instancias de gobierno.
En inmuebles como la Torre Bicentenario, donde cientos de burócratas acuden diariamente a laborar, se han reportado infinidad de contagios, pero el gobierno sigue reacio a regresar al sistema de guardias o al llamado Home Office, como medida preventiva y de protección.
¿Qué estarán esperando?
“PIRATEO”. -Algunos diputados de Morena insisten en “piratearle” al gobierno del estado, el mérito en la contención de la crisis de inseguridad pública.
Aseguran que los logros en la materia obedecen a la presencia de la Guardia Nacional en Tamaulipas.
Lo que sea de cada quien, los argumentos morenistas son falsos de toda falsedad. Nadie sabe cómo le hizo, pero el logro es del gobierno panista. Es de lo muy poco que podrá presumir Francisco García Cabeza de Vaca, cuando se vaya.
ASÍ ANDAN LAS COSAS.
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