La permanencia del PAN como mandón en la Junta de Coordinación Política (Jucopo) del Congreso del Estado, pende de alfileres.
Es tan frágil la reforma al artículo 29 de la Ley sobre la Organización y Funcionamiento Internos del Congreso, que en cualquier momento alguien podría proponer la elección de un nuevo presidente, que no necesariamente sería del PAN.
Para decirlo más claro, si de pronto Morena se siente con los votos necesarios, podría recetarle al PAN el mismo agandalle que le aplicó el nueve de marzo pasado, cuando en una sorpresiva maniobra reformó la ley y le arrebató la presidencia de la Jucopo.
Basta echarle una leída al numeral 29 de la ley del Congreso. El segundo párrafo dice así: “Será presidenta (e) de la Junta durante la Legislatura, la o el diputado que mediante votación directa sea elegido democráticamente y obtenga la mayoría relativa de los integrantes del Congreso”.
Basado en ese artículo, el PAN le quitó la presidencia de la Jucopo a Morena.
Bastó que alguno de los diputados propusiera elegir a un nuevo titular de la Junta.
Para quedarse con el cargo, la bancada panista necesitó 19 votos, de los cuales 15 fueron suyos, dos del PRI y dos de las legisladoras morenistas, Nancy Ruiz Martínez y Consuelo Lara Monroy, que previamente abandonaron la bancada guinda para declararse diputadas sin partido.
Eso significa que, si de pronto Morena consigue dos votos para sumarlos a los 16 suyos y uno de Movimiento Ciudadano (MC), podría reunir los 19 votos que exige la ley y devolverle el golpe al partido blanquiazul.
Dadas esas condiciones, ya solo le restaría llevar ante el Pleno la propuesta de un nuevo presidente del máximo órgano de gobierno del Poder Legislativo.
Por eso nuestra afirmación de que la Jucopo pende de alfileres.
El problema para los partidos que integran la 65 legislatura, y particularmente para el PAN, es que no hay forma de reforzar esa parte de la ley para evitar un albazo.
Y es que, la única ruta viable para blindar la presidencia de la Jucopo es mediante una reforma constitucional, pero los números no le alcanzan en estos momentos ni al PAN ni a Morena. Se necesitarían 24 votos en el Pleno y ninguno de los dos partidos los reúne.
Por lo menos de aquí al 2024, cuando concluya la actual legislatura, así de débil estará el sostén de la presidencia de la Jucopo. Ya dependerá de cómo quede integrada la próxima legislatura, la posibilidad de reformar la Constitución local para acabar con esa fragilidad.
EL RESTO.
¿QUÉ QUIERE ROJAS? – Alejandro Rojas Díaz Durán, sigue causándole daño al precandidato de Morena, PT y PVEM, Américo Villarreal Anaya.
Este fin de semana, el también senador suplente se apareció en Ciudad Victoria. Dio una conferencia de prensa y encabezó una marcha llamada de la dignidad. En ambas, su exigencia fue reemplazar a Villarreal Anaya.
¿Qué quiere Rojas?, se preguntan muchos hacia dentro de Morena. Lo que quiere es que lo busquen y le ofrezcan espacios de poder cuando ganen la gubernatura.
Sin embargo, ni Américo ni la dirigencia morenista han aceptado ceder a sus pretensiones. Han optado por ignorarlo y con ello lo han enfurecido, provocando que suba el tono a sus arremetidas.
Lo malo para Morena es que quien más se ve perjudicado es el precandidato.
LISTO “EL TRUKO”. – En el bando panista se declaran listos para el registro de su candidato, César, “El Truko”, Verástegui Ostos.
Será el domingo 27 cuando el ingeniero agrónomo que encabeza la coalición, “Va por Tamaulipas”, integrada por el PAN, PRI y PRD, acuda ante el Ietam para solicitar formalmente su registro.
Ese día está programada una congregación multitudinaria de simpatizantes, venidos de todo el estado, para arropar a quien busca suceder a Francisco García Cabeza de Vaca.
¿Logrará el PAN la hazaña de mantenerse como gobierno? Las encuestas siguen favoreciendo al morenista, pero la distancia parece haberse acortado demasiado. A grado tal que, los expertos sostienen que, hoy más que nunca es difícil prever un resultado.
ASI ANDAN LAS COSAS.






