INGRATOS. -Los diputados de Morena en el Congreso del Estado se podrán quejar de todo, menos del trato que les han dado los periodistas.
Vale la aclaración porque, ayer, siete de ellos acudieron a la ciudad de México para realizar una conferencia de prensa, bajo el argumento de que en Tamaulipas son víctimas de un “cerco mediático”.
La acusación la hizo el diputado, Armando Zertuche Zuani, por cierto, el que mejor cobertura recibió de la prensa tamaulipeca mientras presidió la Junta de Coordinación Política.
La queja de los morenistas suena a ingratitud. Son a ellos a quienes más buscan los periodistas. Que sus declaraciones sean repetitivas, o sin interés noticioso, ese ya es otro boleto.
La razón por la que los diputados de la bancada guinda buscaron los reflectores de los medios capitalinos, fue para denunciar presuntos excesos en el ejercicio del poder por parte del gobernador, Francisco García Cabeza de Vaca.
También para anunciar que formalizaron una acción de inconstitucionalidad contra la reforma al artículo 29 de la ley del Congreso, con la que el PAN le arrebató a Morena la presidencia de la Jucopo.
Por cierto, los parlamentarios morenistas ya se contagiaron de esa costumbre del presidente, Andrés Manuel López Obrador, de querer presionar a los jueces, y de interpretar a conveniencia la justicia, porque cuando una resolución les resulta favorable a sus intereses, la aplauden, pero cuando no, ven complicidades y corrupción.
Así, Zertuche Zuani aprovechó los reflectores mediáticos para enviar un mensaje a los ministros y ministras de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), que resolverán la acción de inconstitucionalidad que presentaron el pasado siete de abril.
¨Pedimos con respeto a la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), a los ministros y ministros que conozcan los asuntos de la vida pública de Tamaulipas, procuren resolver (la acción de inconstitucionalidad) con prontitud, transparencia y pulcritud, y que no parezca que su actuación se hace para favorecer al PAN y al gobernador” señaló.
¿Cómo la ve? El reynosense ya le está dando línea a la SCJN.
¿DONDE ESTABAN? – El gobierno del estado podrá presumir todo lo que quiera su modelo de policía de auxilio carretero, pero en situaciones de real emergencia, cuando se le necesita, nada más no se aparece.
Un ejemplo de ello es lo sucedido el pasado domingo sobre la carretera Victoria-Monterrey, en su tramo Barretal-Oyama.
Durante horas, esa vía se convirtió en un embudo debido a un accidente automovilístico fatal y por la lentitud en las revisiones de un retén militar, atrapando en su regreso a miles de vacacionistas, principalmente regiomontanos.
Con la temperatura a 40 grados, la circulación fue un caos, incluso poniendo en riesgo la vida de muchas personas, porque entre los vacacionistas había gran cantidad de niños y adultos mayores.
Pese a ello, en ningún momento se aparecieran, ni la “ejemplar” policía estatal, ni la Guardia Nacional.
Es cierto que, como estado si tenemos los mejores destinos turísticos de la región, pero como anfitriones nuestras autoridades son muy malas.
Ante ello, alguien debería recordarles a los responsables de la secretaría de seguridad pública, que la protección en carretera no solo consiste en evitar delitos, sino también en brindar ayuda en emergencias como la narrada.
Tan fácil que era enviar una media docena de patrullas para ordenar la circulación y de esa manera acabar con la desorganización.
¿Dónde estaban los policías modelo?
INÚTILES. -A propósito, ¿sirven realmente de algo los retenes militares instalados en las carreteras?
Sería interesante que la secretaria de la Defensa Nacional (Sedena) respondiera esa pregunta, porque hasta donde se sabe son contados con los dedos de una mano los decomisos de drogas, o de armas, realizados por los soldados.
Para decirlo abiertamente, los puntos de revisión militar solo sirven para crear congestionamientos vehiculares cada periodo vacacional, como sucedió
precisamente este domingo.
Y es que, resulta casi imposible que los militares hagan incautaciones, porque sus revisiones las hacen solo al azar o cuando alguien les parece sospechoso.
Bajo esas condiciones, solo hay de dos sopas: una, que la Sedena equipe a sus soldados con tecnología de punta y caninos para que puedan hacer un trabajo serio; u otra, que se retiren de las carreteras para que dejen de estar afectando al turismo y desperdiciando recursos con el pago a militares que nada hacen.
¿O no?
ASI ANDAN LAS COSAS.






