En el Sindicato Nacional de los Trabajadores de la Educación (SNTE), inició formalmente la competencia por la conquista del voto entre los tres aspirantes a ocupar la secretaría general de la sección 30, y con ello comenzó también el uso de prácticas viciadas, características de los procesos electorales constitucionales.
Y es que, luego de que quedaron avaladas las candidaturas de Arnulfo Rodríguez Treviño, Abelardo Ibarra Villanueva y Naif Hamscho Ibarra, cada uno de ellos comenzó a recorrer el estado para buscar el apoyo de las bases magisteriales, con las mismas estrategias fraudulentas que han utilizado desde siempre los partidos políticos.
Una de esas prácticas es la de prometer de todo, aunque al final no cumplan nada. Hacen suyo aquel viejo adagio de que, “el prometer no empobrece”.
Así, en apenas unos cuantos días ya los hemos escuchado prometer de todo. Han dicho que van a implementar un plan de vivienda para los profes; que van a investigar a fondo el manejo de los fondos del Sartet, y hasta han comprometido su palabra para garantizar que, por fin, habrá transparencia en el destino de las cuotas sindicales.
El problema con los candidatos a suceder a Rigoberto Guevara Vázquez, en la secretaría general de la sección 30, como sucede con los candidatos a un cargo de elección popular, es que identifican a la perfección la problemática o carencias que enfrenta el sindicato magisterial, pero no dicen cómo le van a resolver.
Además, sabemos que al menos dos de los candidatos recurrirán a otra practica de uso común en los políticos, de ofrecer dinero o beneficios laborales a quienes les entreguen su voto. Hay testimonios de maestros a quienes ya les han insinuado la compra de votos.
Pese a todo ello, vale decir que no hay nada de que sorprenderse porque en la elección del nuevo comité ejecutivo de la sección 30 del SNTE tienen metidas las manos tanto los partidos políticos y el gobierno. El candidato del PAN es Hamscho Ibarra y el de Morena, Ibarra Villanueva.
Lo que si sería una desagradable sorpresa es que las bases magisteriales se dejen engañar o manipular. Los maestros conforman el grupo social más pensante e inteligente de la sociedad, por lo que sería un absurdo que también cayeran en esas prácticas engañosas que ya comienzan a asomarse en la elección sindical.
Los profes tienen frente a sí la oportunidad de hacer valer a plenitud la libertad para elegir a su dirigente. Es la primera vez que lo harán con un voto directo en las urnas y ya no a través de delegados sindicales, donde las cúpulas, grupos y camarillas eran los que decidían.
Por esa razón, deben hacer valer esa potestad que les otorga la ley evitando que desde afuera les impongan a su líder sindical. Son ellos, y nadie más, quienes deben decidir a quien le van a entregar la responsabilidad de representarlos sindicalmente.
Para eso, deben analizar virtudes y defectos, pero sobre todo revisar el historial de los aspirantes y quienes los acompañan en la planilla.
La elección está programada para el 9 de diciembre. Ese día sabremos si los profes tamaulipecos cumplieron con su responsabilidad en base al número de votos que se depositen en las urnas. Su primer reto y obligación será vencer el tan dañino abstencionismo. Se calcula que son más de 50 mil los docentes con derecho al sufragio.
En cada elección constitucional acuden a votar apenas un poco más de la mitad de los electores, por lo que esperemos que los maestros venzan ese primer reto y que al menos participen en la elección el 80 por ciento de ellos.
EL RESTO
PREOCUPADOS. – A propósito, en el magisterio tamaulipeco hay preocupación porque desde el gobierno estatal han recibido información de que les quieren reducir de 90 a 45 los días de aguinaldo a que tienen derecho.
Bajo el argumento de que solamente tres estados del país, incluido Tamaulipas, pagan ese aguinaldo a sus profes, el patrón gobierno intentará reducirles la prestación.
Hasta el momento, nos dicen algunos docentes, es solamente un rumor que circula entre las bases magisteriales, pero no deja de generarles preocupación.
Nosotros consideramos que no hay posibilidad de que esa reducción del aguinaldo ocurra porque es una conquista sindical. Pero con los principios morenistas todo se puede esperar.
ASI ANDAN LAS COSAS.






