“Después de tantos varazos, el burro aprendió a tirar mordidas”. Este dicho de los abuelos, bien encaja en la asonada que vive el PAN desde antes de la desairada elección a senador dónde desde adentro y peor afuera, se mostró el rechazo a los Cabeza de Vaca.
El empecinamiento del ex gobernador por mantener ‘secuestrado’ al partido a través de su non bien visto hermano Ismael Cabeza de Vaca, provocaron una fractura, que se agravó luego de la fallida intentona por meter a Francisco como aspirante a la senaduría.
Finalmente con palomeo de Ismael se impuso como candidata al senado a Imelda San Miguel, quien a pesar de ser la aspirante que más gastó en promoverse, jamás prendió en el ánimo ciudadano y peor le fue al interior del fracturado panismo.
A consecuencia de la injerencia de los Cabeza, se provocó una rebelión dentro del PAN, dónde personajes claves como el ex candidato a la gubernatura, César Verástegui y el alcalde de Tampico, Chucho Nader, luego de haber sufrido las intimidaciones y ataques de los Cabeza . Abiertamente ignoraron sus peticiones de apoyo para Imelda y mandaron muy lejos a Ismael y a su hermano prófugo de la justicia.
La misma actitud asumieron encabronados por los malos tratos recibido de los Cabeza no pocos alcaldes panistas y operadores tradicionales del partido que le hicieron el vacío a la candidata Imelda San Miguel quien perdió tres a uno la elección, frente a J.R, candidato de Morena y PT, de acuerdo a datos extraoficiales difundidos la madrugada de este lunes.
Pero de acuerdo a lo dicho por personajes panistas de cepa. Se habrán de endurecer las acciones para rescatar al partido de las manos de los Cabeza, por lo que estarían contados los días del Cachorro y su gente al frente del blanquiazul .
Al interior del partido se les perdió el miedo a los Cabeza de Vaca, que perdieron los cuernos al brincar el cerco sexenal y ahora se les ve, cómo Vacas ‘melonas’ y el ex sabe de esto, por ser experto en el Cebú.






