Sergio Pérez tuvo un fin de semana en el Gran Premio de Hungría casi bajo los requerimientos de Red Bull, llegando a la Q3 en la sesión de calificación del sábado y terminando en el podio, aunque no todo fue perfecto para el mexicano.
Checo Pérez arrancó desde la novena posición, esto mientras su compañero Max Verstappen lo hizo segundo, pero desde ahí trabajó en una estrategia de dos paradas en pits y tomó el tercer puesto del podio, por detrás del McLaren de Lando Norris.
La actuación significó el primer fin de semana en que el tapatío se ubicó en la ronda de los 10 mejores en la calificación el sábado y logró podio el domingo, algo que no conseguía desde la carrera en Miami donde perdió la victoria tras haber ganado la pole position ante Max Verstappen para cruzar la meta en segundo.
Ante los ojos de Christian Horner, jefe de la escudería Red Bull, actuaciones como la de este domingo en el Hungaroring ayudarán a que la confianza del mexicano regrese a los mandos del RB19, esto tras una mala racha que inició en el Gran Premio de Mónaco cuando chocó en la calificación y quedó fuera de los puntos por primera vez en el año.
“Esto lo ayudará. Una carrera como esta te da mucha confianza. Demostró gran valentía en sus adelantamientos y su manejo fue una declaración para pedir que no lo descartemos”, expresó el jefe de la escudería a la cadena Sky Sports F1 de Gran Bretaña.
Pérez adelantó en pista a pilotos como Fernando Alonso, Carlos Sainz, George Russell y Oscar Piastri, con este último en una lucha que estuvo cerca de terminar en un contacto.
Horner indicó que esta clase de movimientos demostraron el nivel del mexicano y de cómo puede responder para ayudar a Red Bull al campeonato de equipos.
“Su ritmo fue rápido, la forma en que hizo los adelantamientos, rebasando autos, rebasando a Fernando Alonso, rebasando a Oscar Piastri; la estrategia que tenía. Simplemente estaba en fuego hoy”.






