TRAIDOR POR SIEMPRE.- El atrevimiento del exdiputado federal, Mario Ramos, de publicar en redes sociales una foto junto a Claudia Sheinbaum, es la comidilla de la semana entre la clase política de Tamaulipas y por supuesto también entre un amplio sector de la sociedad.
El victorense aprovechó la reciente visita a Tampico de la coordinadora de los comités de la cuarta transformación de Morena, para conseguir la fotografía que luego colgó de sus redes, y que lo ha hecho blanco de una andanada de críticas.
No es para menos, porque se exhibe como el prototipo del político que más detesta la sociedad: el que busca los cargos públicos solo para saciar su sed de poder, político y económico, y no porque realmente tenga una vocación de servirle al ciudadano.
Peor aun es que, con tal de obtener una candidatura, Ramos ha dejado claro que es capaz de todo. Cuestión de recordar como primero traicionó a Movimiento Ciudadano para entregarse al PAN, y ahora ya anda tocando puertas en Morena.
Ahora sí que, el muchacho hace suyo aquello de que, el que traiciona una vez, traiciona siempre.
¿SE HACE?.- El diputado federal, Erasmo González Robledo, se metió en un terrible problema cuando aseguró que, en el 2024 habrá recursos para la construcción de la segunda línea del acueducto para Ciudad Victoria.
“De que se hace, se hace”, dijo el domingo reciente a los reporteros que lo entrevistaron al asistir al inicio del nuevo periodo de sesiones del Congreso del Estado.
El problema para el maderense es que, aun y cuando preside la comisión de presupuesto de la cámara de diputados, no está en sus manos decidir que haya dinero para la obra que vendría a resolver la pesadilla del desabasto de agua que padecemos los victorenses.
En realidad la decisión de que haya dinero para iniciar la obra es del presidente, Andrés Manuel López Obrador.
En esas condiciones, si al final no se etiqueta presupuesto para el acueducto, González Robledo enfrentará un enorme descredito social que podría dejarlo fuera de su aspiración por la alcaldía de su municipio.
“CHOCOLATES” POR VOTOS.- Como lo advertimos en su momento, eran falsos los amagos de funcionarios públicos sobre un decomiso de vehículos “chocolates” apenas brincara el 30 de septiembre, la fecha en que concluía el decreto de nacionalización emitido por el gobierno federal.
No solo no hubo decomiso sino que, la semana pasada la federación anunció una nueva prorroga al decreto para que concluya en diciembre próximo, y puedo anticiparle que la fecha se seguirá corriendo mucho más allá de junio del 2024.
La razón es sencilla: el gobierno federal está usando la nacionalización de vehículos “chocolates” con un propósito político, pensando que le va a redituar votos en la elección que viene.
Lo preocupante del asunto es que, esta necedad del gobierno solamente está incentivando el contrabando de vehículos de procedencia extranjera, agravando la inseguridad publica, contaminando el medio ambiente y afectando a la industria nacional.
ASI ANDAN LAS COSAS.
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